Cat Yuste es el seudónimo que la autora utiliza desde que comenzó a escribir hace ya 10 años. / EL ADELANTADO
Cat Yuste es el seudónimo que la autora utiliza desde que comenzó a escribir hace ya 10 años. / EL ADELANTADO

Siempre le dicen que escribe con bilis, más que con tinta. Su última novela (al igual que las tres anteriores) se sale de lo trillado. Le gusta ser irónica, mordaz y añadir tintes de humor, porque “las cosas duras también se pueden decir con humor”. El atrevimiento de la escritora Cat Yuste radica en la manera en la que trata cualquier tema. La fuerza la llevan los personajes, el narrador se limita a explicar lo que sucede. Pero lo que de verdad son originales, son los finales de sus relatos: “marca de la casa”, apostilla.

Le gusta resolver en la última frase. Para Yuste, “es como darle un tortazo al lector”. Al concluir su obra trata de sorprender, de desmoronar todo lo que el lector había construido al leer el texto.

La pasada semana recibió el Premio Tiflos de cuento por su cuarto libro, ‘El tiempo que fingimos’. Es el segundo que obtiene: el primero lo ganó en 2013. Esto ha sido la guinda perfecta para la tarta de su décimo cumpleaños como escritora. Aunque se trata de un premio “de cuentos”, sus relatos no son para todos los públicos. Mucho menos para niños. Contienen mucha ironía y mordacidad, de ahí que se identifique con Truman Capote.

Lo que a ella le inspira siempre es una voz. Escribe con la voz del personaje en la cabeza. Con frecuencia, estas se corresponden con ciertos actores de doblaje. Y esto tiene una clara explicación. “Yo soy ciega”, afirma con entereza. Hace 10 años decidió abrir un blog y empezar a escribir, “así, sin más”. Pero, a diferencia de lo que es habitual, lo hizo con un seudónimo (su nombre quiere que siga siendo un misterio).

Es consciente de que ser “escritora ciega” llama la atención. Precisamente por esto utiliza un seudónimo: “no quería que se supiera que era ciega”, reconoce. Lo que no esperaba es que pronto le tocaría dar la cara. Cuando llevaba dos años escribiendo, le otorgaron su primer Premio Tiflos. No le quedaba más remedio: tuvo que reconocer que, detrás del gato y la luna (su logo), estaba Cat Yuste.

Sin embargo, el ser ciega no supone ningún impedimento para seguir cumpliendo su sueño. Cierra los ojos y se pone a escribir. Su ordenador tiene voz y pegatinas en braille en el teclado. Lo repite en voz alta y así detecta si la velocidad de la fluidez se frena. Por eso sus escritos son tan fluidos.

Su carrera “empezó a rodar con gran rapidez”, afirma. A los pocos meses de adentrarse en este mundo, uno de sus primeros relatos fue leído por el actor José Luis Gil, la voz de Buzz Lightyear. Para “una amante exagerada del doblaje”, como se autodefine, esto fue muy especial. La segoviana ha tenido la suerte de que le hayan leído sus trabajos algunas de las voces más reconocidas, como Carlos Ysbert (Homer Simpson), Claudio Serrano (Batman) o Dani García (Brad Pritt). “Lo mejor del cine ha interpretado mis relatos”, manifiesta. Y su orgullo no es para menos.

Me encanta decir: Cat Yuste, escritora segoviana”. Allá por donde va, pasea el nombre de la ciudad. Pero, su asignatura pendiente es escribir sobre ella. No ha escrito nada basado en Segovia, le llaman más la atención las ciudades grandes e impersonales.
Si tuviera que darle un consejo a quienes sueñan con ser escritores, lo primero que haría sería preguntarles cuánto tiempo aguantan sin comer. “Lamentablemente, se pasa hambre”, reconoce. A pesar de esto, a ella le apasiona su profesión. Un día decidió intentarlo. Se sentó y empezó a escribir. Ahora, dobladores de renombre ponen voz a sus relatos.