Recepción de un hotel de Eurostars en Segovia. / KAMARERO

El plan navideño de las autoridades sanitarias ha hecho polvo al diezmado sector hotelero de la provincia. El permiso para viajar a otras provincias los días 23 de diciembre y 6 de enero no palia las penurias del sector. “Como solo se puede viajar para visitar a los allegados, tampoco ha habido mucho movimiento. Teníamos esperanzas de recuperar un poco, pero las restricciones nos han fastidiado”, subraya Enrique Cañada, vicepresidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos y responsable del sector hotelero.

“Seguimos con entre el 90 y el 95% del personal en ERTE”. Las ocupaciones son “ridículas”, de un 10 a 15% de media, gracias a “los poquitos trabajadores que están llegando”. La situación del sector hotelero roza lo catastrófico. El último puente de la Constitución fue “horroroso” y las próximas fechas no auguran un futuro mejor. “De cara a navidades hay mucha cancelación”. En torno al 35% de las reservas programadas para los últimos días de diciembre y los primeros de enero, que no eran muchas, se han caído. “Algunos apartamentos turísticos aspiraban a alcanzar el 50% de ocupación en esos días y en ningún caso pasarán del 30%”.

Siguen abiertos los dos hoteles de Eurostarts, los Paradores de Segovia y de La Granja, el Ayala Berganza y varios hostales y apartamentos turísticos que requieren menos personal. “Como los Paradores son como son, aguantan, aunque estén en pérdidas. Pero hoy en día es mucho más rentable tener el hotel cerrado que estar abiertos”. Paradores y Eurostarts declinaron a este periódico relatar cuál es su funcionamiento actual. También están operativos el Hostal Fornos, el Hostal Plaza y el Hotel San Miguel.

La sierra, a tope

Una de las consecuencias de que los madrileños no puedan abandonar su comunidad llega a pueblos como Navacerrada, que están haciendo su agosto. “Los hoteles de la sierra están trabajando como nunca en el lado de Madrid. Tengo un amigo con hoteles y restauración en El Escorial que está a tope. Navacerrada, Alpedrete o Cercedilla están desbordados. Y nosotros, pidiendo como agua de mayo que nos abran un corredor seguro entre Madrid y Segovia, porque Segovia está bien”.

La mirada está puerta en la capital, no hay fórmulas mágicas. “Sin Madrid estamos muertos. Si hay un hotel abierto y hay movilidad solo en Castilla y León, ese hotel puede coger algo. Pero si abren tres y van a repartir, es totalmente inviable. Nada. Necesitamos Madrid”. La esperanza, en la primavera: las perspectivas del sector están ya puestas en Semana Santa. Hasta abril, seguirá diluviando. “A partir de ahí, tendrá que repuntar. Será como el verano. La gente tiene ganas y va a salir. Seguro”.