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Con más de cuatro décadas de trayectoria profesional en la Federación Empresarial Segoviana (FES) ha llegado el momento de la jubilación para José Luis de Vicente, quien ha sido su secretario general desde hace 25 años. Llevaba despidiéndose de las directivas de las agrupaciones empresariales desde principios de julio y el lunes 3 de agosto, hace ahora una semana, dejaba su oficina en la sede de la calle de los Coches, después de introducir en la “casa” a la nueva gerente de la FES, la exparlamentaria Beatriz Escudero. Es el momento de repasar el trabajo realizado y de que, como experto, analice la situación presente y los retos futuros del tejido empresarial segoviano.

— ¿Qué balance profesional y personal hace de toda su trayectoria en la FES?
— Claramente satisfactorio, aunque siempre se pueden mejorar algunos aspectos. Han sido más de 43 años en FES, desde su constitución en el año 1977, como administrativo, después como gerente de agrupaciones y de FES durante 12 años y finalmente como secretario general durante los últimos 25. He vivido numerosas situaciones y acontecimientos importantes para la economía de nuestra provincia y, sobre todo, el desarrollo y avance de la estructura de la Federación, adaptándonos a todo tipo de contextos, tanto de crisis como de bonanza. He aportado todo lo que he podido y sabido para FES y para el empresariado de la provincia de Segovia, subrayando valores como el talento, la capacidad de superación, la asunción de riesgo…

— ¿Qué es lo que más ha cambiado en Segovia desde que entró en la FES y, sobre todo, en el tejido empresarial?
— La evolución ha sido positiva porque se ha producido una adaptación a los constantes cambios que se han producido en los últimos años. Quizá el ritmo haya sido un poco lento, pero nosotros hemos trabajado intensamente en esa adaptación y en las mejoras en infraestructuras, comunicaciones, equipamiento tecnológico…

Queda mucho por hacer y en este momento, más que nunca, es importante trabajar juntos para afrontar esta época de incertidumbre provocada por la crisis sanitaria, social y económica del Covid-19. Es importante avanzar en la diversificación de la economía provincial, incrementando el peso del sector industrial y potenciando la gran industria agroalimentaria que tenemos, además de avanzar en la digitalización y aprovechar las potencialidades de la provincia.

— ¿Cómo secretario general, de qué se siente más satisfecho y qué otras iniciativas le hubiera gustado dar por finalizadas?
— Estoy satisfecho, en general, por el hecho de que FES mantenga a día de hoyel nivel institucional y representativo en todos los órdenes y que sea la voz del tejido empresarial de nuestra provincia en todos los foros donde se debate y se decide sobre asuntos económicos y sociales. En este sentido, agradezco el apoyo y la colaboración que siempre he tenido por parte de las empresas, lo que me ha llevado a seguir de forma activa y reforzada las actuaciones que hemos realizado.

Entre las demandas en las que más me he volcado figuran la reclamación de una estación en Segovia del AVE Madrid-Valladolid que finalmente se consiguió, la demanda de un centro penitenciario dimensionado, la circunvalación (tanto el desdoblamiento como el cierre) o la cobertura de las necesidades sanitarias, entre ellas el segundo hospital y la Escuela de Enfermería.

Además, hemos ejercido un importante papel en los procesos de Diálogo Social, conscientes de nuestra responsabilidad: hemos procurado negociar y llegar a acuerdos incluso cuando las posturas iniciales eran muy diferentes.

Asimismo, hemos incidido mucho en la formación, tanto de trabajadores como de empresarios, con numerosos planes y proyectos. Somos un Centro de Formación especializado en desarrollar talento, donde se forman personas muy preparadas para dirigir la industria y la economía de la provincia. Y también desde ese ámbito hemos reclamado la reducción de la brecha existente entre la oferta formativa, su calidad, y las necesidades reales de las empresas.

Debemos afrontar la pérdida de músculo empresarial en la provincia impulsando la actividad emprendedora y facilitando la creación de nuevas empresas, además de apoyar la consolidación y permanencia de las que persisten.

También es imprescindible agilizar los plazos para la aprobación, ejecución y desarrollo de los proyectos empresariales. La clave es ganar competitividad, incorporando al tejido empresarial las nuevas tecnologías y las estrategias basadas en la innovación.

— ¿En qué medida se puede hablar de unidad empresarial en la provincia a pesar de que en algunos sectores hay agrupaciones como la APIC (Construcción) o Asetra (Transportes) que ahora no están integradas en la FES?
— Siempre he considerado fundamental la unidad empresarial, porque es el mecanismo que potencia y da fuerza a la organización para poder defender y gestionar los intereses legítimos de los empresarios de la provincia. FES ha estado, está y estará abierta a la afiliación de los empresarios porque así lo marcan los estatutos; hemos fomentado el diálogo y la negociación a favor de las empresas.

Es un objetivo, el de la unidad, en el que hemos trabajado; de hecho, la Federación cuenta con cerca de 30 agrupaciones y asociaciones sectoriales e intersectoriales, incluidas áreas industriales, autónomos, empresarias, jóvenes… que a su vez integran a más de 100 gremios. Y con las que no están en nuestra estructura organizativa mantenemos excelentes relaciones para buscar la unidad de acción del colectivo empresarial en la provincia.

En este sentido, hago un llamamiento a todas las empresas, pymes y autónomos de la provincia para que participen en FES como casa y entidad representativa. Tenemos un compromiso firme con ellos. Contar con la Federación alivia, ayuda y da soluciones a muchas de sus inquietudes. La unidad nos fortalece a todos.

— ¿Aunque obviamente no es adivino, de cara al futuro cree que Segovia tiene posibilidades de convertirse en un referente empresarial a pesar de su escasa industria y de la incertidumbre económica?
— En este momento, con una crisis sanitaria y económica no comparable a las anteriores, con una situación inimaginable de enorme envergadura, llena de improvisación e incertidumbres, es muy complicado realizar previsiones. Confío en la capacidad humana y he visto a los empresarios superar situaciones muy difíciles con esfuerzo y tesón. Es importante afrontar los problemas desde el consenso.

La provincia tiene que evolucionar potenciando en primer lugar los recursos que posee (turístico, artístico, cultural, paisajístico…) pero también debe afrontar el potencial de actuación de nuevas iniciativas e inversiones en nuestro territorio, diversificando las actividades que sustentan el desarrollo económico, apostando por la industria, las nuevas tecnologías, la digitalización, la internacionalización… para reducir la dependencia del sector servicios. Un ejemplo lo tenemos en el sector agroalimentario, que ha sabido posicionarse en el ámbito nacional e internacional. Debemos aprovechar el entorno en el que nos movemos, la proximidad a la capital del país, importante motor económico, así como ser puerta de entrada a la Comunidad, lo que debe llevar a que las administraciones consideren a Segovia como marco idóneo para la implantación de empresas. Con ello, además, afrontamos otro de los graves problemas: la despoblación, sobre todo en el medio rural.

Sí me gustaría subrayar la importancia de abordar una regeneración de valores, siendo imprescindible reconstruir desde la verdad, la racionalidad, el actual déficit ético en el que nos movemos. Hemos de fortalecer la escala de valores, ya que sin este planteamiento nada puede mejorar: ni las libertades, ni la iniciativa individual o social, ni la responsabilidad en el trabajo, el ordenamiento, la convivencia, la gobernabilidad y el respeto mutuo.

— Tiene la oportunidad de enviar un mensaje a las personas con las que ha mantenido una relación desde la FES.
— No me gustaría olvidarme de nadie pero lo cierto es que han sido muchas las personas con las que he tratado a lo largo de mi trayectoria profesional, y todas han aportado algo, sin duda. Quiero agradecer a todos su ayuda y su apoyo: administraciones públicas, entidades, sindicatos, empresarios, empleados, directivos… Por supuesto a todos los presidentes que han pasado por FES (Manuel Sansigre, Jesús Martín, Miguel González, Miguel Ángel Antona, Carlos Gila, José María Antona, Pedro Bermejo, Pedro Palomo y Andrés Ortega), especialmente a los ya fallecidos y más singularmente a José María Antona, con el que tuve una relación muy estrecha. Y evidentemente, un agradecimiento a mi familia, por el tiempo que he dedicado a la actividad profesional y no he podido compartirlo con ellos.

También quiero aprovechar para disculparme por los desencuentros que haya podido haber puntualmente. Espero mantener esta relación, y en este sentido he ofrecido mi disposición personal y profesional para lo que se necesite. Soy positivo y para concluir deseo enviar mensaje de ilusión y confianza. Necesitamos desterrar el pesimismo y confiar en el futuro mediante el talento y el esfuerzo. Los empresarios lo están haciendo y vamos a seguir.

“Hay tres grupos de personas: las que hacen que las cosas pasen, las que miran lo que pasa y las que preguntan qué pasó”. Siempre me identifico con el primero.