Susana Moreno
Susana Moreno, en la sede de la Demarcación de Segovia del COACYLE. / ROCIO PARDOS

Hasta el próximo jueves, 2 de junio, Susana Moreno Falero, todavía presidenta de la Demarcación de Segovia del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este (COACYLE), no tomará posesión del cargo de decana de esta entidad colegial a la que pertenecen en torno a 1.500 profesionales de la arquitectura de cinco provincias: Ávila, Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. Será el momento en el que se producirá el traspaso de funciones por parte de la decana saliente, Mª Jesús Casado, que encabezaba la candidatura que el viernes fue superada por la de Moreno y su equipo.

Un cambio de rumbo para un colectivo que tiene que afrontar nuevos retos en una época marcada por cambios de todo tipo y por la llegada de fondos europeos que pueden reactivar actividades como la rehabilitación, entre otras.

A Susana Moreno se le notan las ganas de ponerse a trabajar cuanto antes y también la satisfacción por el gran respaldo obtenido. Segovia llega al Decanato después de 30 años, ya que Alberto García Gil fue el decano encargado de poner en marcha el Colegio en 1992.

— ¿Dispuesta a afrontar los cambios necesarios? ¿Se siente respaldada?
— Evidentemente es un reto y una responsabilidad enorme. Estoy convencida de que haremos cosas interesantísimas. Después de hacer una reflexión y recabar apoyos, tomé la decisión de tirar para adelante y ahí están los resultados. Estoy muy satisfecha con el apoyo de los compañeros. La candidatura ha ganado en todas las provincias menos en Valladolid, donde hemos recibido un tercio de los votos, que no está mal teniendo en cuenta que es la provincia de la otra candidata. Creo, además, que allí hemos conseguido apoyos de mucha calidad, figuras de nivel de la arquitectura que nos han apoyado, gente como intelectuales o vinculada a la Universidad, con la que nosotros queremos trabajar a partir de ahora.

«Necesitamos visibilidad para que se conozca a qué nos dedicamos, nuestro trabajo, y así pueda valorarse mejor»

— ¿Cuáles son los proyectos más inmediatos?
— Queremos dotar al COACYLE de un nuevo impulso. ‘Nuevo impulso’ ha sido el lema de la candidatura para generar unas dinámicas efectivas que puedan llevar a obtener mejores resultados. Sobre todo vamos a centrarnos en el buen ejercicio de una de las competencias más importantes que tiene el Colegio, que es la representación de la profesión ante las instituciones, pero una representación proactiva y solvente, porque vamos a tener un Colegio participativo. Yo no tengo una bola de cristal ni lo sé todo y necesitamos incorporar el talento de otros compañeros para que entre todos podamos gestionar un Colegio más solvente y con una representación más eficaz de cara a las instituciones. También, una representación mayor en la sociedad. Necesitamos visibilidad para que se conozca a qué nos dedicamos, nuestro trabajo, y así pueda valorarse mejor. Luego, el resto será una labor de coordinación entre el Colegio y las cinco demarcaciones, que tienen muchísima autonomía a nivel provincial y, tal y como la tenemos diseñada, esa coordinación nos va a permitir, gracias a las nuevas herramientas online, trasladar ese esfuerzo que realizan en cuanto a formación y cursos, o las actividades culturales o acciones en defensa de la profesión, al resto de provincias, que esa riqueza enorme pueda beneficiar a todos.

— ¿Qué problemas o necesidades de los arquitectos están pendientes de resolver?
— Necesidades del colectivo hay muchas y creo que son las mismas de siempre, porque parece que nunca se arreglan y se parecen a las de otros colectivos: honorarios poco dignos, intrusismo profesional, etc. Todas esas cuestiones concretas creo que las podemos ir resolviendo con estrategias relacionadas con la coordinación en la actividad de la profesión.

— ¿Tiene ya agenda como decana a partir del jueves?
— A partir de ese día empezaremos a trabajar y a tomar contacto con instituciones. Quiero enseguida hablar con la Universidad porque tengo proyectos comunes que pueden enriquecernos a las dos entidades y quiero también hablar con la Junta de Castilla y León sobre todo para poner en marcha, a ver si lo conseguimos, una oficina de rehabilitación para fondos europeos, porque hay que hacerlo ya, pero ya.

«Tenemos una normativa muy compleja y muchas veces está redactada sin nuestras aportaciones»

— ¿Suponen otro reto los cambios constantes que regulan la actividad de la arquitectura?
— Hay muchas normas que afectan a la arquitectura. Es una profesión hiperregulada desde todos los puntos de vista: urbanístico, de normas sectoriales, incluso medioambientales y las de carácter técnico, que la verdad es que son exhaustivas y cada vez que hacemos un edificio es como si estuviéramos diseñando un prototipo de un vehículo nuevo, pero del edificio solo se hace uno y del vehículo se hacen millones ¿no? Tenemos una normativa muy compleja y muchas veces está redactada sin nuestras aportaciones y vamos a intentar que no sea así, al menos en cuanto a las iniciativas legislativas que plantee la Junta de Castilla y León intentaremos estar ahí.