El salón de plenos ha sido adaptado a las circunstancias. /NEREA LLORENTE
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Después de dos meses de plenos telemáticos debido a la crisis sanitaria del coronavirus, ayer se veían las caras por primera vez los 25 diputados provinciales en la primera sesión presencial tras el confinamiento. El salón de plenos presentaba un aspecto diferente, con el fin de garantizar la seguridad de los asistentes, y las mamparas de separación, las mascarillas y los geles hidroalcohólicos fueron algunos de los protagonistas. Todos los puntos del orden del día fueron aprobados por unanimidad de todos los diputados. Y llegado el momento de debatir la única moción del pleno, presentada por el Grupo Socialista, sobre medidas económicas para paliar los efectos de la pandemia, llegó el debate más bronco y tenso de la sesión, que no se veía desde hace mucho tiempo. El portavoz socialista, Máximo San Macario, planteaba más ayudas para una mejor conectividad en la provincia, al empleo y a la adaptación de guarderías, proponiendo contar con fondos previstos para actuaciones que no se podrán realizar por el Covid-19; como la partida para ayudar al Obispado a reparar templos, los fondos presupuestados para La Faisanera, “el dinero ya aportado por el Estado y el que está por recibir, y con las aportaciones prometidas pero aún no materializadas por la Junta”. Fue entonces cuando el diputado fue interrumpido por el diputado popular, Dionisio Pérez, que le tachó de “sinvergüenza”, negándose a retirarlo del acta.

A partir de ahí comenzaron unas serie de reproches entre los grupos, que dejaron una imagen más que “triste”, como algunos diputados manifestaron sentirse al final del pleno. “Ojiplática me quedo con su moción”, comenzó la diputada del Grupo Mixto-Cs, Noemí Otero, que calificó de “ambigua e irresponsable” y de “acto de hipocresía”. La diputada de Empleo y Promoción defendió el esfuerzo que ha hecho la Diputación “con una inversión de más de ocho millones de euros en todo el programa Reactiva. Y acusó de “irresponsable” a San Macario al pedir otros 600.000 euros para otro plan de empleo, “sin analizar la envergadura, la realidad y la posibilidad de asumir ese plan por los ayuntamientos de la provincia”, recordándole que “consistorios socialistas como Fuentepelayo, Encinillas, Coca, Trescasas, Hontanares de Eresma, Mozoncillo o Gomezserracín no han solicitado todas las líneas posibles”.

Por su parte, tanto el portavoz popular, José María Bravo, como el propio presidente, Miguel Ángel de Vicente, mostraron su preocupación por el “profundo desconocimiento de lo que quieren los alcaldes, de acuerdo a lo que se plantea en la moción”. Los populares aseguraron que los alcaldes “nos han transmitido en diferentes foros que los planes de empleo son suficientes para cubrir las contrataciones que les hacen falta”. En cuanto a la conectividad, Bravo afirmó que la provincia de Segovia estará prácticamente cubierta de fibra óptica en 2022, “y será en ese momento cuando la Diputación pueda tomar medidas para completarlo al cien por cien”.

En su segunda intervención, el portavoz socialista acusó a Noemí Otero, “la jefa”, de “coger” la portavocía de su grupo, “ya que solo le quedan tres años”. “Tiene asegurado su puesto, las siglas de su partido son circunstanciales, para usted lo importante es la salvación”. Y aludió a los populares, afirmando que “necesitan pactar”, añadiendo que consiguieron la mayoría en la Diputación “por cuestiones administrativas y luego como trileros con Ciudadanos”. “No quieren pactar con nosotros. Nosotros sí, pero llegando juntos a una mesa, para llegar a acuerdos, como esta moción”, explicó.

El debate continuó en la misma línea, con un tono más alto del habitual, siendo finalmente rechazada la moción del Grupo Socialista. El presidente de la Institución intervino finalmente para pedir a los socialistas, “que no intente ponerme a la misma altura que esos compañeros suyos”. “Las actitudes de PP y Ciudadanos distan de parecerse a otras formaciones y otras instituciones. Desde la divergencia política sí, pero pido trabajar en el momento actual, atendiendo a lo que sigue siendo un problema sanitario. Pido altura de miras”, concluyó.