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“En Mauthausen hubo gente que murió porque no tenían moral, se ponían en un rincón y no se movían. Yo, como estaba todo el día de cachondeo…”. La frase es de Manuel Díaz Barranco, un republicano que vivió en primera persona el horror del confinamiento en el campo de concentración nazi de Mauthausen y que con su peculiar forma de entender la vida lo transformó en un canto a la fortaleza del ser humano y a la esperanza.

Casi ochenta años después, su nieta la actriz  Inma González ha dado voz a su abuelo a través de un texto teatral dramaturgizado por Pilar García Almansa bajo el título ‘Mauthausen. La voz de mi abuelo’ con el que mañana viernes (20,30 h.) arranca el ciclo ‘Puro Teatro’ en la Sala Julio Michel de La Cárcel Centro de Creación.

Con más de 25 años de teatro a sus espaldas, Inma González afronta esta obra desde el compromiso personal de ser la narradora de un relato que conoció a través de sus padres, que le hicieron llegar la grabación de una entrevista que unos jóvenes periodistas hicieron a su abuelo sobre sus años como exiliado político y sus vivencias en los campos de concentración.

La actriz señala que en las dos horas de grabación de la entrevista, Manuel Díaz contaba su experiencia de forma “natural, sin dramatismos pero sin concesiones”, intercalando el sentido del humor en el relato de algunas de sus vivencias con  la calma y la sencillez “del que ha presenciado la atrocidad”.  “Siempre entendí que este relato tenía que llegar al teatro en forma unipersonal para generar espacios y personalidades que se recrean en la obra”, asegura  González; que junto a García Almansa  han construido una pieza teatral en la que los elementos escénicos, la narración oral y el monólogo sirven para hilvanar un proyecto que la actriz define como “uno de los trabajos más técnicos que he emprendido en mi carrera, pero que me facilita la labor como actriz”.

“Es imposible escapar de la dureza del tema que se aborda, pero el tono de mi abuelo siempre es conciliador y con sentido del humor –asegura- por lo que se convierte para mí en una experiencia bastante liberadora”.

La acogida del público a esta propuesta teatral ha sido desde su inicio muy favorable, avalada por premios como el de Mejor Espectáculo de Sala en la XXII Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y el de Mejor Espectáculo y Mejor Texto en el Festival TOC de El Puig (Valencia), todos ellos obtenidos en el pasado año.

Para Inma González, los premios suponen que el espectáculo “llega y funciona”, y que en un tiempo en el que se revisa la memoria histórica “es imprescindible contar con un relato que no incita al odio”. “La historia de Mauthausen implica perdón pero no implica impunidad –señala- y da a entender un mensaje de esperanza y un canto a la vida  desde la solidaridad y la fortaleza del ser humano”.