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Si la escritora Almudena Grandes se dispusiera a escribir una novela sobre la crisis sanitaria que atraviesa España, no tiene muy claro quién sería el héroe de su historia, pero sí sabe que los villanos serían aquellos que, con su discurso, tratan de culpabilizar a los inmigrantes de la situación.

La novelista se refirió de forma velada en una entrevista con Efe a las declaraciones vertidas hace un par de días por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien achacó los contagios por coronavirus en los distritos de la zona sur al “modo de vida que tiene nuestra inmigración”.

Preguntada sobre en qué escenario ambientaría una novela que narrase la actual crisis sanitaria de la misma forma en que lo ha hecho hasta ahora con otros episodios históricos de nuestro país, la escritora reconoció no tener claro qué personaje escogería de protagonista, pero sí quiénes serían ‘los malos’.

“No sé quién sería el héroe, pero sé quiénes son los villanos. Los villanos serían los que han desmantelado la sanidad pública, los que no han invertido en atención primaria y los que intentan engañar a la gente al hablar de confinar a los pobres y culpan a los inmigrantes”, reflexionó Grandes.

FICCIÓN Y REALIDAD

Almudena Grandes (Madrid, 1960) visitó Segovia para participar de la primera jornada del evento literario Hay Festival, en el que protagonizó una conversación sobre su última novela ‘La madre de Frankenstein’ junto a la directora de Relaciones Editoriales de Grupo Planeta, Ana Gavín.

Se trata de la quinta entrega del proyecto narrativo ‘Episodios de una Guerra Interminable’, que comenzó en 2010 y cuyos títulos, traducidos a más de diez idiomas, han cosechado, además del Premio Nacional de Narrativa 2018, el de la Crítica de Madrid, el Elena Poniatowska y el Sor Juana Inés de la Cruz.

‘La madre de Frankenstein’ se sitúa en un manicomio de mujeres de los años cincuenta en España para ahondar en la relación entre un psiquiatra regresado del exilio, una enfermera y una paciente, esta última un personaje que existió en la realidad, puesto que es la parricida Aurora Rodríguez Carballeira, quien estuvo encerrada más de veinte años en un manicomio en Ciempozuelos tras asesinar a su hija Hildegart en 1933.