Uno de los primeros ciudadanos en usar el ascensor en su primer día en funcionamiento ha sido Ramón Marinas. / Kamarero
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Después de varios “avatares”, como definió la alcaldesa Clara Luquero a las dificultades y retrasos que ha sufrido la ejecución del ascensor que salva la altura existente entre la calle de Gascos y Vía Roma, hoy ha entrado en funcionamiento aunque con el aforo limitado a cuatro personas (tiene capacidad para entre 8 y 10) debido a la crisis sanitaria por la Covid-19, y horario continuado entre las 7 de la mañana y las 11 de la noche de lunes a domingo.

La puesta en marcha de esta infraestructura municipal se produce después de varias semanas de retraso y de ampliaciones del plazo de ejecución por los problemas detectados en el subsuelo al inicio de las obras y por la paralización de la actividad durante el tiempo en el que estuvo en vigor el estado de alarma.

A pesar de todo se han producido retrasos que el Ayuntamiento considera no justificados y se ha abierto un expediente de penalización a la empresa que podrá presentar sus alegaciones para aclarar o justificar las circunstancias que han producido la demora si así lo considera.

Antes incluso que la regidora, estrenaron el ascensor de Gascos dos estudiantes, chico y chica, que viven de alquiler en el barrio de San Lorenzo, sin ser conscientes de un hecho histórico para la ciudad, al tratarse del primer elevador urbano de Segovia, una mejora en la accesibilidad muy demandada sobre todo por los vecinos del barrio de San Lorenzo, por lo que al acto organizado por el Ayuntamiento ha asistido también el presidente de su asociación de vecinos, Félix Maroto.

Se sitúa junto al rellano de llegada de la escalera que conecta ambas calles, y que va a servir, a su vez, como zona de estancia y espera para la carga del ascensor sin interferir con el tráfico peatonal de la calle.

Luquero ha recordado que este ascensor fue el proyecto más votado en la primera edición de los Presupuestos Participativos del Ayuntamiento, en la convocatoria de 2018 y explicó que es de tipo eléctrico, con una superficie de 2,34 metros cuadrados, que recorre los 9 metros de desnivel entre las dos vías y tiene un acabado en la parte inferior en acero corté y en la superior en vidrio laminado transparente “para minimizar el impacto visual, al encontrarse en el entorno del Acueducto”.

“Está concebido para que destaque como un elemento contemporáneo en la misma medida que ocurrió con la instalación de los ascensores del aparcamiento de Padre Claret, porque está alejado del monumento pero es un entorno muy especial que hay que cuidar”, ha indicado.

Acera de hormigón semipulido que mejora la accesibilidad en la calle de Gascos. / Kamarero

Además, se ha acondicionado el pavimento de la calle de Gascos para favorecer el acceso hasta el ascensor, especialmente a las personas con movilidad reducida, cambiando el emborrillado del pavimento por una banda de acera de hormigón semipulido desde la plaza de la Resolana.

Maroto ha comentado que supone “un avance para los vecinos de San Lorenzo, especialmente para los mayores que en ocasiones no suben al centro por la cuesta o las escaleras”.

Precisamente, después de la alcaldesa, el siguiente en utilizarlo fue un jubilado vecino de Segovia, Ramón Marinas, que califica de “estupenda” la idea de instalar un elevador urbano en este punto de la ciudad, que conoce bien porque hace tiempo residió en San Lorenzo.

La alcaldesa Clara Luquero y el presidente de la Asociación de Vecinos de San Lorenzo, Félix Maroto, esta mañana en el ascensor. / Kamarero

Higiene

Los responsables municipales afirman que las medidas de higiene y limpieza de este ascensor urbano están garantizadas a través de la contrata de limpieza de edificios municipales.

Otros ascensores

El concejal de Obras, Servicios e Infraestructuras, Miguel Merino, que ha acompañado a la alcaldesa en el acto de puesta en funcionamiento del ascensor de la calle de Gascos, ha informado de que esta misma mañana se ha firmado el contrato para la ejecución de los ascensores y mejora de accesos entre el barrio de San José y el de El Palo-Mirasierra.

Como se recordará, el Ayuntamiento adjudicó a mediados de agosto esta obra, una de las principales inversiones del presupuesto de este año, que supone un recorrido accesible entre las calles Mónaco y Berlín, en San José y la calle Mirasierra, en El Palo, incluyendo dos ascensores y otras mejoras.

La empresa adjudicataria es Proforma Ejecución de Obras y Restauraciones y la cuantía económica alcanza los 359.672,5 euros (IVA incluido), lo que supone 73.734 menos que el presupuesto de licitación.

Más demora lleva otro proyecto de ascensor urbano, el que mejorará el acceso entre el barrio de San Millán y el paseo del Salón, debido a aspectos de patrimonio histórico, “lo que requiere trabajar conjuntamente con la Comisión de Patrimonio”, indica Luquero.