Marta Ruano, en el Colegio de Farmacéuticos de Segovia. / Kamarero
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Marta Ruano tomó posesión el martes como presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Segovia en un acto sencillo y condicionado por la pandemia, en el que a la junta saliente y a la entrante se sumaron, entre otros, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España, Jesús Aguilar Santamaría, todo un respaldo para quien hasta ahora ejercía la vicepresidencia de un colectivo que suma 285 colegiados en una provincia donde hay 99 farmacias en activo y con profesionales en las administraciones públicas, laboratorios, hospitales, etc. Sin embargo, ha sido la farmacia comunitaria, la de barrio, la de pueblo, la que ha vivido de forma muy intensa, por supuesto junto a la del Hospital, lo peor de la crisis sanitaria por la Covid-19.

— Fueron unos meses en los que se agotaron mascarillas o era difícil encontrarlas, junto a geles hidroalcohólicos, etc. ¿Como han hecho frente a esta situación los farmacéuticos de Segovia?
—Ha sido un momento excepcional en el que todos hemos actuado con mucho esfuerzo, nos hemos tenido que poner al día por los muchos cambios motivados por la pandemia, con mucha formación, implementando unas medidas urgentes para garantizar la accesibilidad de la ciudadanía a sus tratamientos, para evitar el mayor número de desplazamientos y que la población no corriese riesgo, sobre todo los mayores y las personas con algunas patologías. Desde el primer momento hemos estado en contacto con la Administración intentando dar soluciones a los problemas. Creo que los farmacéuticos hemos estado muy implicados, con mucha profesionalidad y muy cercanos a la sociedad, con valentía. Es verdad que también hemos pasado momentos muy duros, hemos vivida en primera línea unas circunstancias difíciles y hemos tenido fallecimientos de gente a la que conocemos, con la que nos relacionamos o sus familiares.

— La sociedad en general, también los segovianos, confían en su farmacéutica o farmacéutico. ¿Han acudido buscando respuestas durante el confinamiento?
—Sí, por eso que digo de que es una persona cercana, que conoce sus tratamientos y es la persona de confianza a la que van a preguntar. Cuando se declaró el estado de alarma fue todo muy rápido e imprevisto y la gente no estaba informada de todo y nosotros hemos informado en primera línea y de primera mano porque además casi todo estaba casi cerrado y el ciudadano ha acudido a su farmacia de confianza.
Hemos puesto en marcha acuerdos con Cáritas y Cruz Roja o convenios con ayuntamientos para acercar la medicación a domicilio a algunos colectivos, para que no se expusieran y, a través de la Guardia Civil, si detectábamos que alguien durante el confinamiento no se acercaba a por su medicación, a lo mejor gente mayor y que vive sola, hemos dado aviso de todas esas circunstancias porque nos parecía importante controlarlo por si había ocurrido algo.

— Pero cuando se agotaron las mascarillas o el gel ¿hubo segovianos que lo entendieron o se vivieron situaciones complicadas?
— Sí que ha habido tensión porque la gente llegaba nerviosa a su farmacia. Ocurrió en las primera semanas cuando no había de todo lo que se necesitaba pero en ningún momento se han producido problemas de acceso al medicamento porque se ha controlado perfectamente a través de las diferentes administraciones y de la distribución y se ha hecho un esfuerzo porque funcionase todo con la mayor normalidad. Lo de las mascarillas, pues sí, en su momento hubo problemas pero al final nos hemos puesto todos en el momento a intentar que funcionara y ahora mismo creo que la situación está normalizada gracias a todos los agentes, desde la farmacia hospitalaria, a la distribución, los laboratorios, todo lo que está en torno al medicamento creo que ha funcionado perfectamente.

“SE ESTÁN DANDO PASOS PARA MEJORAR LA COMUNICACIÓN ENTRE MÉDICO, FARMACÉUTICO Y PACIENTE”

—¿Y los farmacéuticos? ¿Han estado protegidos? ¿Se han sentido respaldados y seguros?
— Nosotros hemos tomado medidas de seguridad para no contagiarnos. Por ejemplo, teníamos turnos y establecimos unos protocolos para funcionar con la mayor seguridad y evitar además problemas al resto de la población. En la provincia de Segovia no ha habido problemas de contagio en los farmacéuticos pero en otras provincias sí e incluso algún compañero ha fallecido. En Segovia hemos tenido unas pautas de funcionamiento para evitar en la medida de lo posible contagios con esos protocolos de higiene y de otro tipo.

— Al actuar como canal de información con los ciudadanos, ¿se ha detectado mucha confusión en algún momento?
—La gente sí tenía confusión y hemos informado a quienes acudían a la farmacia sobre cómo actuar. Hoy en día lo tenemos todos muy interiorizado pero el simple hecho de ponerse la mascarilla sin tocar la parte delantera ni el interior y con las manos limpias son cosas en las que teníamos que insistir. Damos unas nociones para que se hagan las cosas bien. También en eso hemos estado al pie del cañón, incluso en una cosa sencilla como el gel higienizante, tenemos protocolos para que el porcentaje de alcohol sea suficiente para ser efectivo. En definitiva, hemos hecho mucha formación, apoyados por el Consejo General para ir actualizando todo porque la información iba evolucionando de una manera muy rápida.

—Hay mucha incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en los próximos meses ¿qué expectativas tiene para después del verano? ¿Cree que habrá una nueva ola de contagios?
— No podemos prever eso pero lo que es cierto es que estamos a disposición de las administraciones y colaborando siempre codo con codo para poder solucionar lo que nos venga, como se ha hecho hasta ahora. Cuando hubo este problema hubo reuniones entre los colegios a nivel autonómico con la Consejería de Sanidad y se fueron desgranando las actuaciones necesarias para que todo funcionase. Por ejemplo, con la receta se han tomado medidas a nivel de receta electrónica y se activó un acuerdo para ampliar la ventana de dispensación y que los usuarios se puedan llevar toda la medicación que precisan de una vez y evitar más desplazamientos a la farmacia. En el momento crítico se adoptaron medidas como esta.

“SABÍAMOS QUE TENÍAMOS QUE ESTAR AHÍ, QUE ÉRAMOS ESENCIALES PERO HEMOS PASADO MOMENTOS MUY DUROS”

—¿Son las farmacias del medio rural el único vínculo sanitario de la población de algunos pueblos?
—La farmacia siempre está ahí. Como solemos decir, la cruz de la farmacia no se apaga. Han estado y siguen estando las farmacias en pueblos pequeños asistiendo a la población. Hay que luchar porque no mueran estas farmacias porque tienen un valor muy alto. Es el sanitario de primera mano, que está ahí asequible en cualquier momento, como se ha demostrado estos meses. Ahí estamos cuando se nos necesita.