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“Un día de estos me voy a hacer de Sotosalbos a Pedraza, en el Camino de San Frutos”, esta frase la repetía una y otra vez Javier Echavarren antes de dejarnos el pasado mes de agosto tras una corta e inesperada enfermedad. Vivía en Madrid pero la familia estaba muy ligada a Segovia, donde pasaban los veranos y fines de semana junto al Alcázar en la segoviana calle Velarde. Le gustaba mucho andar y cada mañana antes de que la familia se levantase él ya había recorrido algún kilómetro, y tenía ilusión en hacer la etapa desde Sotosalbos a Pedraza. A su muerte la familia quiso rendirle un sencillo homenaje, cumplir el sueño que tantas veces repetía, y convocaron a familiares y amigos cercanos para hacer este recorrido en su honor y celebrarlo con toda la alegría que a él le hubiese gustado. En pocos días más de 50 personas se apuntaron al homenaje, llegaron desde Madrid, San Sebastián y otras ciudades para caminar recordando a Javier.
Esta etapa es la segunda de esta ruta por la variante de la sierra, que pasa por Pelayos del Arroyo, Torreval, El Val de San Pedro y Pedraza de la Sierra, de trazado sinuoso con subidas y bajadas discurre por amplios caminos de concentración, con la sierra de Guadarrama acompañando al peregrino en todo el recorrido.
La cita fue a las 8,30 junto a la Iglesia de Sotosalbos, allí se reunió el grupo que iba a caminar, se organizaron coches, se repartió avituallamiento, camisetas con las iníciales de Javier , la cartilla del peregrino y la flecha verde indicativa del Camino de San Frutos. En una mañana espléndida se inició la etapa que iba a recorrer más de 20 km hasta Pedraza de la Sierra. En Torreval de San Pedro se unió otro grupo de amigos para juntos finalizar la etapa alrededor de las 14 horas.
El homenaje fue muy emocionante, el grupo caminando y recordando a Javier, en una marcha muy alegre de celebración de la amistad, de la familia y de la vida de Javier.
Una vez se llegó a Pedraza, algunos más exhaustos que otros por no estar acostumbrados a caminar tan largo trecho, comieron en un restaurante de Pedraza en animado ambiente y con brindis emocionados en honor a Javier.
Este evento tiene vocación de repetirse cada año, para recordar a Javier, quien seguro que desde el Cielo está sonriendo por tan sentido homenaje en una de sus mayores aficiones, recorrer el Camino de San Frutos.
“Nos has dejado pero en nosotros vas a seguir. Cumpliste muchos sueños pero no llegaste a hacer esta ruta pese a decir una y otra vez que la harías, hoy la hacemos nosotros y tú con nosotros”. Estas palabras emocionadas de Patricia, la viuda de Javier, pusieron el punto y seguido a este homenaje en el Camino de San Frutos.