En lo más profundo de los libros

Este año se cumple el 25 aniversario de la fundación de una de las editoriales más emblemáticas de Segovia, ‘La Uña Rota’. El paso del tiempo ha conservado intacta la pasión de uno de sus creadores, Carlos Rod, por dar forma al mundo interior de los escritores

El segoviano Carlos Rod se adentró en el mundo de la edición de libros en 1996, tras terminar sus estudios de Publicidad, junto a otros tres compañeros. / KAMARERO
El segoviano Carlos Rod se adentró en el mundo de la edición de libros en 1996, tras terminar sus estudios de Publicidad, junto a otros tres compañeros. / KAMARERO

Es uno de los cuatro fundadores de la editorial ‘La Uña Rota’. Con apenas dos décadas de vida (en 1996), el editor segoviano Carlos Rod, se adentró en esta aventura, mientras Segovia “vivía un tiempo artístico muy interesante”, asegura. De pequeño jugaba a ser librero. Con el paso del tiempo no solo vendía libros de verdad, sino que también los creaba. Siempre le ha interesado mucho el descubrir qué había en el interior de las obras. Hoy, a punto de celebrar el 25 aniversario de la puesta en marcha de la editorial, sigue intacta su pasión por dar forma de libro a los textos.

Rod se siente muy afortunado. Y no es para menos. ‘La Uña Rota’ le hizo preguntarse por qué y para qué edita. Ahora tiene claro que un editor está al servicio del autor, al que acompañan, como hacen con Angélica Liddell, a la que le han publicado diez libros.

Se trata de encontrar autores y textos cuya edición suponga un reto, ya sea por su contenido o su arriesgada estética”, sostiene. Tienen que seleccionar muy bien los libros a los que dan vida (‘La Uña Rota’ ya ha publicado 102 obras). Este es el secreto para que una editorial funcione. Pero esto no les causa temor. Al contrario.

Ya lo indica su logo: la figura de un boxeador. Tratan de mantenerse en pie en el ring de la literatura, en el que el contrincante, el mercado, les quiere tumbar. Según el segoviano, “la idea es mantenerse en pie y, si caemos en la lona, levantarnos”. Esta es una de sus constantes: seguir publicando lo que quieren.

Como él bien dice, “en la razón por la que haces algo, reside la pasión”. De esto sabe bastante. Le apasiona la edición, por eso sigue dedicándose a ello después de tantos años. “Si no tuviese curiosidad por leer textos que están en el cajón de un autor, lo habría dejado hace tiempo”, reconoce. La edición le hace estar vivo.

Aún no es consciente de cómo le ha afectado “esta barbaridad” (la pandemia) a nivel personal. Pero sí a nivel editorial. Les ha obligado a estar más ‘ojo avizor’. Desde sus inicios han lidiado con incertidumbre. Y no es para menos. Publican poesía, teatro y ensayo. “No es fácil lograr que estos géneros lleguen a los lectores”, lamenta. De ahí la incertidumbre. Cada libro que publican es una aventura.

No le gusta plantearse qué le deparará el futuro. Por lo pronto, mantendrá su pasión por transmitir el mundo interior de los escritores: los faros de la editorial.