Buitre negro joven, en Campo de San Pedro. Juan José Molina Pérez. 26 de agosto de 2021.
Buitre negro joven, en Campo de San Pedro. Juan José Molina Pérez. 26 de agosto de 2021.

El primer sábado de septiembre es el Día Internacional de Concienciación sobre los Buitres, sobre las graves consecuencias de su dramática disminución en buena parte del mundo.

Suena el teléfono. El agente forestal Juan José Molina, Vicepresidente del Fondo para el Refugio, me recuerda que este verano es el 20 aniversario del primer curso sobre buitres.

En efecto, hace más de veinte años el Dr. José Leandro de María, entonces Director de los cursos de verano de la UNED, con otros profesores, me propusieron organizarlo. Hicimos tres “Jornadas sobre Buitres” con esta Universidad: en Ávila en 2001, en Barbastro (Huesca) en 2004, y en Plasencia (Cáceres) en 2007. El segundo, realizado junto con el Fondo Amigos del Buitre, fue aquel año el curso de verano con más alumnos de toda la UNED; y cada uno de esos tres años fue, con mucho, el curso con más impactos en los medios de comunicación, y uno de los mejor valorados por sus alumnos. Además, con AMUS tuvimos en 2002 otro curso sobre buitres en Monfragüe, Cáceres.

En estos cursos de la UNED participaron varios de los mejores especialistas de España, Francia, Portugal, Italia, y otros países. A varios alumnos, literalmente les cambió la vida. Además, desde proyectos del Colectivo Azálvaro en Segovia, hasta la participación de Juanjo en una dura expedición a las “Montañas del Dragón” en Sudáfrica para buscar al quebrantahuesos meridional, o diversas actuaciones del Fondo para el Refugio, tuvieron allí su origen. Fue en el curso de Ávila donde Juanjo Molina conoció a la que hoy es su mujer, Noa Novo; y tienen dos hijos, con nombres (Leo y Vega) relacionados con los buitres o con Montejo.

El pasado mes de febrero estuve hablando sobre ello en el encuentro internacional sobre buitres organizado en Francia, que iba a ser en Córcega y finalmente fue telemático (puede verse en Internet, incluida la muy interesante conclusión final de Michel Terrasse). Recordé también a varios ponentes que ya no están con nosotros, desde el inolvidable David Gómez (fallecido con su mujer Lourdes Mairal y sus hijas Jara e Iris), que llegó a conocer como muy pocos al verdadero quebrantahuesos, hasta Juan José Sánchez, que dedicó gran parte de su vida a la defensa del buitre negro y cuya temprana muerte también nos conmocionó.

Este último fue el marido de la Dra. Evelyn Tewes, a quien debemos agradecer, junto con otras personas cuyo esfuerzo también ha sido titánico, que todavía sobreviva en Mallorca la última población insular del buitre negro en el mundo; como recuerda Joan Mayol en su apasionante artículo “La fragilidad de los buitres insulares”, publicado en la revista “Quercus” (en agosto). Evelyn me dijo: “Es que yo he hecho una inversión tan grande… Le he entregado mi vida, toda mi vida, para que no desaparezca el buitre negro en Mallorca.” Se trata también (que sepamos) de la población de vertebrados salvajes seguida durante más años en España (desde 1971; por Jordi Muntaner, Joan Mayol, Evelyn Tewes, Michel Terrasse [el primero que descubrió nidos], y otras personas o entidades, desde el Gobierno Balear hasta la Fundación para la Conservación del Buitre Negro).

En la España peninsular, el seguimiento riguroso más largo del que tenemos noticias es el que he realizado en las hoces del Riaza, desde el año 1975 en que comenzó el Refugio de Rapaces. Un Refugio en el que ha sido decisiva la labor de los guardas de ADENA (WWF España), sobre todo Jesús Hernando y su padre el inolvidable Hoticiano; y de la CHD, actualmente Juan Francisco Martín, en el Refugio del embalse de Linares; de otros agentes y más de un millar de enamorados de estos parajes, que realizaron auténticos y prolongados esfuerzos para defenderlos, seguramente como en muy pocos sitios. Uno de los grandes valores del actual Parque Natural es la increíble historia de su temprana protección, gracias al Refugio de Montejo, renovado el pasado 17 de junio por diez años más y por unanimidad, como WWF España celebró en un comunicado.

Mi trabajo de 1975 recibió el Primer Premio Faraday de España, que con otros premios los dos años siguientes contribuyó a que tantas jornadas de monte, muchas realmente duras y difíciles, fueran tomadas más en serio. Durante 53.529 horas de campo allí, he contado exactamente mil nidos de buitre leonado (981 hasta 2020 inclusive, y 19 nuevos este año) que han tenido éxito en la cría alguna vez, y 107 de alimoche. He podido comprobar que en 2021 han salido adelante 317 pollos de buitre leonado (de ellos, 312 en el Área Importante para las Aves, IBA), y 16 de alimoche (9 en la IBA). El récord anterior para el buitre leonado fue de 313 pollos volados que conté en 2017. Del alimoche, que prosigue su lenta recuperación, comprobé que el récord de pollos volados fue de 19 en 1988, pero la cifra actual es la más alta desde 1997 (inclusive). Del buitre negro, que ha intentado criar tres años (sin éxito), en nidos que fueron descubiertos por los guardas Juan Francisco Martín y Jesús Hernando, ya tenemos al menos 937 observaciones (en días diferentes), sin incluir las zonas próximas. El buitre moteado de África ya ha sido registrado diez veces, y hay fotos o filmaciones. El legendario quebrantahuesos también se ha citado.

Debo agradecer la amable colaboración de todas las personas o entidades que me han dado permisos, y ayudas materiales o morales, durante estos 47 años, cuya larguísima relación puede verse en mis 55 Hojas Informativas sobre el Refugio (11.661 páginas, disponibles también en Internet, en Naturalicante, con acceso libre y gratuito, gracias al trabajo altruista del informático Raúl González). Y recordar a muchos que también han realizado censos y otros trabajos allí. Solamente entre nuestros 38 censos colectivos de otoño han participado 834 naturalistas. Estamos preparando el próximo para los días 13 y 14 de noviembre, coordinado por Juan José Molina. Y con motivo de este Día Internacional de los Buitres, para el próximo 11 de septiembre tenemos una excursión del Fondo al valle del Torote, guiada por José Luis López-Pozuelo.

En el momento de escribir estas líneas, continúo registrando los datos de mis censos de 2021 en zonas próximas; entre Segovia, Burgos, Soria, y Guadalajara. Solamente del alimoche, el “buitre blanco”, he registrado en solitario este año 33 territorios ocupados; con 29 nidos localizados, 24 con éxito, y 36 pollos volados. En Segovia sur y en Soria, dos nidos nuevos fueron amablemente comunicados en 2021 por Jesús Cobo (biólogo asesor de WWF España para el Refugio) y por Jesús Javier Andrés (agente medioambiental de la Junta de Castilla y León), respectivamente.

El pasado 5 de abril, en una reunión con Amparo Garzón (Jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia), Juan José Molina entregó una merecida placa de agradecimiento, del Fondo para el Refugio, a Rafael Marina, Director del Parque Natural de las Hoces del Riaza. En años anteriores, otras personas también recibieron placas por parte del Fondo; como los tres guardas antes mencionados (Hoticiano y Jesús Hernando, y Juan Francisco Martín), o el experto ornitólogo suizo Daniel Magnenat. Este último, de forma increíblemente sacrificada y generosa, dedicó a estas tierras gran parte de su vida; consiguió algunas de las mejores fotos obtenidas allí; y fue (que sepamos) el único naturalista que encontró en la zona nidos de aves tan escasas o esquivas como la alondra ricotí o el pico menor, entre otras. Llegó a valorar como pocos esos páramos duros. Después de haber visitado varias de las principales reservas de Europa, Asia, África y América, escribió que el Refugio de Montejo “es una realización totalmente excepcional, de un valor internacional”; añadiendo que “es notable, también, que una gran parte de la población de Montejo, y de los pueblos cercanos, aman su reserva y están orgullosos de ella”. Antes de morir, nos encargó que continuáramos “amando y defendiendo esta bella región”, “que yo he amado tanto”.

En 1974, Félix Rodríguez de la Fuente nos dijo: “Y cuando hagamos la reserva de los buitres…” En este Refugio que él propuso, donde se han formado tantos naturalistas y se han hecho realidad tantas ilusiones, hay también ahora una placa en su honor, gracias a Carlos de Aguilera, que a su vez también mereció placas por WWF España. Además, en el pueblo de Montejo hay otra placa de WWF dedicada al guarda Hoticiano, sin cuya entrega silenciosa y total (como ahora la de su hijo Jesús) este Refugio “de los buitres” no habría podido sobrevivir, ni estaría yo ahora escribiendo sobre él.

La persecución directa de las grandes rapaces, que históricamente pudo ser mucho mayor de lo que pensábamos, parece haberse reducido hasta casi desaparecer, con tristes excepciones. El veneno ha seguido causando estragos en bastantes zonas. El declive acelerado del pastoreo y del sistema tradicional del campo, en muchos sitios saturado de productos químicos; las molestias ocasionadas por visitantes y ahora también por motos en zonas sensibles; la proliferación de parques eólicos y otras estructuras; y algunos problemas más, presentan un panorama de verdad preocupante incluso en amplias zonas de España, el principal bastión europeo de estas aves soberbias, que se enfrentan además a distintas amenazas en otros continentes.

En el Día Internacional de los Buitres, sirvan también los datos del Refugio de Rapaces que ha movido tantas voluntades, junto con meritorios y fructíferos proyectos en otras regiones (como los sorprendentes logros de la Asociación Caralluma en Murcia, de AMUS y ADENEX en Extremadura, de GREFA en Burgos y Cataluña, del FAPAS en Asturias, de la conservación del “guirre” en Canarias, de la reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, y bastantes más), para arrojar algo de esperanza, en un panorama mundial que, sin olvidar difíciles avances en distintas zonas (desde el Macizo Central francés hasta los Alpes o parte de los Balcanes, desde Israel hasta Norteamérica), está saturado de malas noticias para las grandes aves carroñeras; que además de útiles son, como publicó ADENA hacia 1969, “el más bello adorno del cielo”.


(*) Director de las tres “Jornadas sobre Buitres”, cursos de verano de la UNED. Presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza.