El patrón toma las calles

La imagen del Santo es portada en hombros por los vecinos en una procesión marcada por el calor en la que no faltaron las dulzainas ni los bailes tradicionales

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La imagen de San Lorenzo tomó las calles del barrio, tras la misa, en una procesión en la que los vecinos, aguantando el intenso calor del mediodía, no dejaron de celebrar el día más importante de sus calendarios, siguiendo la música tradicional de dulzainas y tambores, y bailando jotas.

La jornada de ayer comenzó pronto, a las ocho de la mañana, con la tradicional tamborrada en homenaje a la memoria de Félix Martín ‘El Botas’. El ruido avisaba del comienzo del día grande de la semana de festejos. A mediodía, siguiendo la tradición del día de San Lorenzo, tuvo lugar la misa en honor al Santo.

Finalizada esta, los vecinos acompañaron jubilosos a la imagen del patrón durante la procesión por las diferentes calles del barrio. En ella, la tradicional música de los Dulzaineros de San Lorenzo hizo bailar danzas regionales a los incansables fieles que, entre jota y jota, entonaban a coro el grito de: “Viva San Lorenzo”.

En medio de este ambiente festivo, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, destacó a San Lorenzo como uno de los barrios de la ciudad “con más personalidad y más impulso comunitario”. Además, Luquero se refirió a la semana de fiestas como “una explosión de festividad, con una programación muy secundada por los vecinos del barrio y, lo que es importante, por los del resto de barrios de la ciudad, ya que logran mobilizar a vecinos de toda Segovia”. Y es que son muchas personas de la ciudad y de la provincia las que han asistido a las diferentes actividades propuestas.

Ya por la tarde, se celebró en la plaza de toros uno de los festejos más valorado por los peñistas: la becerrada, en la que los diferentes miembros de las peñas torearon un becerro, en más de una ocasión alimentando las risas del resto de peñas y asistentes.

Por la noche, transcurrido el sexto encierro, el último de estas fiestas y único doble de la semana, se despedía al día grande del barrio con un castillo de fuegos artificiales. Con el espectáculo concluido, estaba previsto que comenzara la penúltima verbena en la plaza de este año, en este caso a cargo de la orquesta Cañón.