El calor del frío de Segovia

La Diputación reune a una veintena de segovianos que viven y trabajan fuera de España en el encuentro ‘Segovianos por el Mundo’, en el que ponen en común experiencias y nostalgias

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Con poco más de veinte años, Gonzalo Gómez puede presumir de tener un pasaporte bastante lleno de sellos de otros países. Desde que en 2012 recorriera Colombia con la Ruta Quetzal, este joven estudiante segoviano de ADE y Relaciones Internacionales decidió ampliar sus horizontes intelectuales y profesionales en otros países y desde el mes de octubre de este año reside en Chile donde continúa su formación a través de una beca de intercambio con su universidad. Su inquietud viajera no le impide echar de menos “el frío de Segovia”, ni sus paisajes, nostalgia compartida con el resto de segovianos por el mundo que ayer se reunieron en el IV Encuentro convocado por la Diputación de Segovia para aquellos a los que las circunstancias profesionales o vitales han llevado a vivir muy lejos de su tierra natal.

De Dubai a Polonia, pasando por Arizona (EEUU), Portugal o Bruselas, el encuentro reunió a un total de 18 hombres y mujeres en el Museo Esteban Vicente en el que todos ellos pusieron en común sus experiencias fuera de Segovia, y compartieron recuerdos y nostalgias de aquello que no pueden tener de Segovia en su actual lugar de residencia. Muchos de ellos aseguran añorar la famosa luz de Segovia, que a lo largo de los siglos enamoró a tantos pintores y escritores tanto segovianos como extranjeros, que decidieron afincarse en la ciudad del Acueducto. La comida, sobre todo el cochinillo o derivados del cerdo como el jamón o el lomo, es el otro ingrediente añorado, junto a la familia, en sus distintos destinos fuera de España. Unos buscaron un trabajo fuera, otros han ido en busca de aventura y de conocer a gente, otros gracias a una beca Erasmus o una beca de investigación, y también hay a quien, como a los exjugadores de la Segoviana Juanfran Martín o David Torices, fue el fútbol el que les llevó a viajar por media España y defender los colores de innumerables equipos de Segunda B.

Finalizado el encuentro, los segovianos por el mundo han tenido la oportunidad de recorrer la exposición de fotografías “Retratos” que estos meses se puede ver en el Museo Esteban Vicente, de la mano de sus directores Ana Doldán y Luis Miguel del Pozo.

Prácticamente de la mitad de los más de 200.000 nacidos en la provincia de Segovia no residen en ella. La diáspora de segovianos por el mundo es por tanto muy significativa. De ahí que los asistentes al encuentro valoraron la iniciativa de la Diputación de juntarles, algo que viene haciendo desde hace cuatro años y que se ha materializado en el blog https://segovianos.wordpress.com/

Tras unas breves palabras de bienvenida de Francisco Vázquez y una pequeña explicación del trabajo que desarrolla la Diputación de Segovia, los asistentes relataron su experiencia fuera de Segovia y pusieron en común experiencias con otros participantes.

Los segovianos venden su tierra allá donde se encuentren y son también muy solidarios entre ellos. Así lo explicó Ismael Ayuso, quien llegó a Lisboa gracias a una beca de investigación sin saber ni una sola palabra de portugués y se le abrieron los ojos al encontrar en el mismo departamento de la Universidad a otro segoviano, que fue su guía y compañero inseparable en sus primeros meses en la capital portuguesa. O Marina Escobar, quien viajó a Australia para trabajar cuidando niños y tuvo la ayuda de otro paisano.

Algunos apenas estarán o han estado un curso fuera de España, pero otros como Juan Carlos Pérez Navas o Ignacio Reales viven en Bruselas desde hace dos décadas, donde trabajan en las instituciones europeas. A su juicio, viajar ahora fuera de nuestro país es más cómodo que en su época cuando no había ni tarjetas de crédito ni wasap.