El arte de vivir

LUGAR: Taberna del Barbero. C/ Bajada de La Alhóndiga, s/n. 40001 Segovia. HORARIO: De lunes a domingo, de 12'00 a 22.00 hs. Del 26 de enero al 22 de febrero de 2015.

En la Taberna del Barbero, en las escaleras que conducen a La Alhóndiga, Laura Gómez nos presenta una recoleta exposición, dando continuidad a más de veinte años de trabajo diverso, de búsquedas inquietas y resultados repletos de aciertos y tensiones y como la artista nos comenta, siempre presididos por el empeño y la pasión en el camino del arte y la poética.

La exposición es una síntesis y recordatorio de la realizada en la sala del Teatro Juan Bravo, y nos propone que, aislándonos del ruido del entorno, participemos en un sutil y envolvente itinerario lleno de símbolos y mitos “rumbo a isla soledad”, como mundo mágico, utópico.

Doce obras expuestas que representan una iconografía visionaria, repletas de símbolos sincréticos, que nos orientan en este devenir heurístico a veces fantasioso, otras catártico, siempre gratificante en plenitud, anhelos e identidades dispersas.

Más bien la exposición se permuta en rito iniciático para desvelar espacios misteriosos a los meros sentidos y tiempos acrónicos diferentes a la vida ajetreada que soportamos y sufrimos en la sociedad actual.

La exposición de Laura Gómez nos muestra con verdadera libertad y transparencia su viaje mágico que da significado a su obra pictórica desde los inicios en el año 1982, hasta la actualidad en 2015.

Y como todo viaje tiene sus periodos, sus tránsitos, sus tiempos.

Las obras expuestas están vinculadas a la simbólica mayor que desvela la utopía, en la Colección “El arte de vivir”, 12 óleos, cada cuadro da título a uno de los doce capítulos del primer libro “El arte de vivir”: Desaliento, La Escalera de la Vida, La Bailarina del Universo, El Desaliento, Laberinto Rojo y Negro, Los Pozos del Mal, Ave Fénix, Catarsis II, Abismo, Rumbo Isla Soledad… entre otros.

Cada obra nos exige una mirada paciente, silenciosa, más allá del ojo que vela, para identificarnos en arlequines danzantes que deambulan por arquitecturas íntimas que conforman submundos ajenos y delirantes.

Es el mayor empeño de la artista actualmente, seguir trabajando en cinco libros ilustrados, unidos por un hilo fino y sutil como la Vida, tras los que hay un profundo y arduo trabajo de investigación de diversas materias como historia, metafísica, filosofía, matemática sagrada, geografía, alquimia…etc. Libro I: El arte de vivir. Con prosa poética se narra autobiográficamente la búsqueda de la artista sin olvidar la crónica social como contrapunto. Libro II: Rumbo isla soledad. El arte es liberación de la caverna, el huevo se rompe y como novela épica se cuenta un viaje ritual en escenas mágicas hacia un mundo utópico. El protagonista se descubre como andrógino en pos de la Madre Naturaleza. Libro III: Personajes. Emergen encarnaciones mágicas, se reencuentran personajes místicos y de neuvo se abre el Tarot y la kabalística. Libro IV: Mapas, lugares y objetos mágicos.

Al igual que en los orígenes la pintura rupestre simbolizaba, proyectaba, ocupaba el espacio oscuro de las cavernas hasta hacerlo humano y habitable, las obras de Laura Gómez conforman un imaginario en el que lo uno y lo otro se permutan, los cubos y las esferas diseñan figuras de geometría virtual, con tiempos ucrónicos. Libro V: Canciones y poemas. Ilustraciones de acuarelas de pequeños universos, ambiguos micro-macrocosmos, que anticipan claves y secretos duales.

Auténtico programa de arte y de vida, que recuerda a proyectos de otros tiempos en los que la simbólica era lenguaje sabido y representación cotidiana que daba sentido al caminar y significado al vivir.”Es necesario navegar”, decían los clásicos y para semejante aventura iniciática necesitamos llaves que abran las puertas y fetiches que nos protejan de los riesgos que nos acechan.

Así las doce tablillas pirograbadas y policromadas en madera e iluminadas con acuarela, que también se exponen, debemos entenderlas como las llaves simbólicas que nos abren cada tramo del camino. Llevan ángeles y mariposas, que nos protegerán de los miedos y las negaciones.

La exposición de Laura Gómez se muestra como una cartografía visionaria de viajes iniciáticos y creaciones rituales representadas en símbolos de accesos oníricos, de huidas catárticas, de arquitecturas libres y de mundos hiperreales. Círculos, escaleras, túneles, nubes, espejos…Colores transparentes y cálidos, rojos, malvas, morados, rosas. Arte en el que “nada es lo que es” y “todo representa a todo”. Arte en claves holísticas, arte de “espiritualidad positiva”.