Vista general del anteproyecto de reordenación del valle de Tejadilla. / El Adelantado
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Ha sido necesario esperar casi una década, pero esta vez sí el proyecto para la reordenación del valle de Tejadilla y su integración en la ciudad como nueva zona de ocio y recreo está cerca de convertirse en una realidad. Se trata de una de las viejas aspiraciones del Consistorio y, también, de una de sus más notables asignaturas pendientes, cuyo remedio –por fases– llegará este mismo año, con la recuperación de la cabecera del valle.

Así, al menos, lo ha anunciado y presentado este miércoles el Ayuntamiento de la capital. Una buena nueva que se ha hecho de rogar y cuya andadura comenzó en 2010, cuando la institución municipal –entonces dirigida por Pedro Arahuetes– culminó el desmantelamiento del poblado chabolista de ‘El Tejerín’ y el realojo de las familias que lo habitaban. Irónicamente, el derribo de las últimas infraviviendas suponía en ese momento la ‘primera piedra’ para devolver el esplendor perdido al valle.

No obstante, como confesaba la entonces concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, el Consistorio no podía acometer solo el gran proyecto que necesitaba el espacio natural. Una intervención urgente ya hace 8 años para los vecinos de la Fuentecilla-Puente de Hierro, que argumentaban que “la recuperación de este entorno beneficiaría no solo a la ciudad de Segovia, sino también a los municipios colindantes, ya que se encuentra precisamente en el límite del término municipal. Este es un barrio en el que hay parados y personas de escasos recursos económicos; las vías verdes podrían convertirse en un recurso, incluso para la hostelería de la zona”.

Los años, en cualquier caso, fueron pasando y después de la recuperación y puesta en valor de los valles del Eresma y del Clamores, el cinturón verde de la ciudad seguía –y todavía sigue– incompleto.

Ahora, fruto del último acuerdo de Gobierno rubricado por PSOE e Izquierda Unida hace un año, el Ejecutivo municipal está decidido a sacar adelante un proyecto integral de renovación del valle de Tejadilla, que supondrá su restauración paisajística y funcional y su integración en la estructura urbana de Segovia.

El proyecto, bautizado como Plan de adecuación ‘El Tejerín’, se desarrollará en tres fases, implicará a cuatro concejalías del Ayuntamiento –Urbanismo, Obras, Medio Ambiente y Deportes– y su ejecución será plurianual. Pese a que el objetivo de los responsables municipales es que la ordenación del valle finalice en este mandato, lo apretado del calendario, los trámites administrativos y la definición aún pendiente de varios aspectos del proyecto definitivo, podrían retrasar una ejecución que comenzará este mismo año y que, en el peor de los casos, para 2023 “estará muy avanzada”.

Calificado, por su envergadura e inversión, como “el proyecto más importante del mandato” implicará intervenir sobre 175.000 m2 de terreno, con un presupuesto estimado de 3,5 millones de euros, que se elevará hasta los 8,3 millones de euros al estar implicada también la renovación del antiguo colector que recorre el valle a lo largo de sus 5 kilómetros –se llevará a cabo a través de un convenio con la empresa pública Aquaes–.

Se construirá un gran parque que requerirá de la plantación de arbolado, revegetación de la zona e instalación de mobiliario diseñando zonas estanciales para el encuentro ciudadano; habrá caminos para el paseo y la actividad física, un gran área de juego infantil que incluirá una zona de juegos de agua para que los más pequeños disfruten en verano; una pista polideportiva y otra pensada para el ejercicio de la actividad física de los niños; la movilidad se resolverá con tres zonas de aparcamiento, de 60, 70 y 100 plazas –en la cabecera del valle, en la plataforma opuesta y en la parte intermedia del espacio natural–, y con viales de acceso que conectarán toda el área recreativa con el entramado urbano. Se facilitará así que vecinos de toda la ciudad aparquen sus vehículos y después se desplacen a pie por el interior del valle.

En definitiva, una actuación ambiciosa, que extenderá los márgenes disfrutables de la ciudad, que revitalizará tanto el espacio natural como el barrio y la zona sur de la capital y que completará, por fin, el cinturón verde de Segovia.