Varios grupos de personas pasean este domingo por el centro de la capital y observan los productos de las tiendas de recuerdos. / Nerea Llorente
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A la tercera llegó la vencida. Segovia vivió este fin de semana el verdadero inicio de la temporada turística de verano en la ciudad, con una mayor afluencia de visitantes en las calles, más reservas en los hoteles –hasta un 85% el domingo– y restaurantes y un mayor trasiego de personas en los locales comerciales vinculados al sector.

Las previsiones municipales y empresariales se cumplieron y con el primer fin de semana de julio llegó, todavía no la normalidad –ni mucho menos–, pero sí el arranque de una campaña veraniega que se ha hecho de rogar, cumplidos ya 15 días desde el final del estado de alarma. Los compromisos familiares que, lógicamente, han imperado en estas últimas dos semanas han dado ya paso a los viajes de ocio vacacional. Y las calles de Segovia lo han notado.

Ya desde el sábado, pero sobre todo durante la jornada del domingo, el aspecto de la ciudad fue muy distinto al que luciese en las primeras fechas de esta nueva normalidad. Los pantalones cortos, las mochilas, los manoseados planos de la ciudad y las inquietas cámaras de fotos que no dejaban de retener futuros recuerdos no dejaban lugar a dudas: los turistas habían vuelto.

Todavía, eso sí, en un número que, más aún en Segovia, no sirve para contentar a un sector turístico muy dañado tras el parón total que supuso el inicio de la pandemia, pero que preludia la llegada de días mejores durante este verano.

La buena nueva, concentrada en los principales enclaves turísticos de la ciudad, supone, además de un impulso para la vida de las calles la capital, una oportunidad para la recuperación de la hostelería y el comercio orientado a los viajeros –con muchos locales cerrados hasta este viernes–.

Precisamente esta pasada semana se había consumado la reapertura de la práctica totalidad de los bares y restaurantes de Segovia y también la vuelta a la actividad de varios hoteles –tan solo dos habían abierto hasta ahora– ante las buenas previsiones

“El fin de semana anterior ya estuvo bien, pero en este las reservas se han animado a última hora y ha sido mejor. El viernes hubo una ocupación en los hoteles del 70% y el sábado de un 85%. No es un gran número para lo que solía ser habitual en un fin de semana en estas fechas, pero sí está mejorando”, aseguraba este domingo el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Enrique Cañada.

Dichos porcentajes se deben fundamentalmente al turismo nacional. Las restricciones a la llegada de visitantes de otros países hacen que, por ahora, las imágenes de los antes habituales grandes grupos de turistas asiáticos queden muy lejos. De hecho, como lamentan los hosteleros, “tampoco están llegando grupos de excursiones” a Segovia.

“Todavía hay miedo y mucha gente está a la expectativa ante los rebrotes. Es verdad que julio viene lento, con en torno a un 40% de ocupación cuando tendríamos que estar en un 60 o 70%, pero tenemos muchas esperanzas con agosto y septiembre, porque la gente está retrasando sus vacaciones y muchos nos llaman preguntándonos por esas fechas”, explica Cañada.