El centro de la ciudad presentó una gran afluencia de gente durante buena parte de la Semana Santa. / NEREA LLORENTE
El centro de la ciudad presentó una gran afluencia de gente durante buena parte de la Semana Santa. / NEREA LLORENTE

La Semana Santa dejó en Segovia una afluencia masiva de visitantes, cifras que muy posiblemente superarán las previsiones más ambiciosas. Las calles de la capital y las de buena parte de los pueblos de la provincia presentaban gran actividad, una estampa que por momentos hacía olvidar los dos últimos años de pandemia.

No pudieron con los atractivos de Segovia las malas perspectivas económicas ni el miedo a un coronavirus que se niega a desaparecer. La Semana Santa no fue homogénea, empezando con números moderados, sin duda provocados por el mal tiempo, para a partir del miércoles experimentar un repunte exponencial.

Aunque todavía no se ha cerrado del todo, ya que hoy es aún fiesta en algunas comunidades autónomas, sí se puede decir que la parte nuclear y más importante del periodo festivo ha concluido.

Todos los sectores consultados coinciden en señalar que la Semana Santa ha sido muy positiva, de gran afluencia de personas por la calle que deja una impronta prepandemica que refuerza cuerpo, espíritu y economía. No todo fue bonito y estimulante, ya que la acumulación de visitantes provocó problemas en un centro de la capital, donde no entraba un alfiler, todo ello acompañado por un exceso de tráfico que dificultó la circulación por buena parte los ensanches que salen de la zona amurallada, viéndose retenciones en José Zorrilla, Padre Claret, Conde Sepúlveda o Vía Roma.

Con sus pros y con sus contras, hay una realidad que no es debatible: el turismo ha regresado con fuerza a Segovia tras una pandemia que tiró por tierra los buenos números de 2019. Las grandes cifras de visitantes han venido para quedarse y solo las dudas económicas pueden restar su ímpetu.

El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Segovia, Miguel Merino, señaló este domingo que las “sensaciones, por lo general, son muy buenas”, con unas cifras de turistas “que mejoran a las de 2019” a pesar de todavía no contar con demasiados visitantes internacionales.

Aunque el Consistorio no cuenta de momento con las cifras concretas, que se darán a conocer el martes, Merino se muestra contento con las impresiones percibidas, unas sensaciones “muy positivas” que han dejado también un sentimiento de “satisfacción en las calles” por el regreso de la actividad tras la pandemia. “Era un punto de inflexión tras un mes de marzo de mal tiempo”, indicó.

El concejal recuerda que el Ayuntamiento de la capital está afrontando una “recomposición del sector turístico”, en una apuesta por la atracción de un “turismo más especializado”, y por tanto menos masivo. “Quiero también agradecer a los vecinos de Segovia la comprensión ante las retenciones y acumulaciones vividas”, remarcó.

Misma sensación positiva quedó en el sector de la hostelería y el alojamiento. El presidente de Hotuse, Jesús Castellanos, valora las cifras de forma “positiva” que traen “la vuelta a la normalidad de 2019”. De esta forma, celebra una tasa de ocupación hotelera de “casi el 100%”, mientras en la hostelería se ha notado “que la gente gastaba menos” debido a la situación económica actual. “La gente quiere gastar, pero gasta lo que puede”, remarcó Castellanos.

El presidente de Hotuse confirmó que la inflación provoca en el sector cierta “incertidumbre”, pero añade que de momento hay que estar contentos tras “una muy buena Semana Santa”. “No podemos no ser optimistas, hay dudas, pero la situación ahora mismo acompaña”, aclara.

El presidente de la asociación Turismo Rural y Activo de Segovia, Gerardo Otero, comparte esta visión positiva pero también vislumbra esas dudas en el horizonte. “Ha sido el mejor periodo del año, casi al 100% en buena parte de la provincia. Sobre el futuro, todavía está muy parado el tema del verano, hay cierta preocupación sobre las complicaciones que pueda traer la situación económica”, señala.

Otero reconoce que esta Semana Santa ha sido muy buena “en general en toda la provincia”, siendo especialmente próspera para “toda la falda de la sierra”.

Para terminar, toca repasar la situación de las carreteras. Como no podía ser de otra manera, las vías de la provincia acumularon buena parte del tráfico proveniente del norte de España en dirección a Madrid, lo que provocó retenciones en la A-1, desde Boceguillas hasta Villarejo, y en la A-6, en la zona de Arévalo y Martín Muñoz de la Dehesa.