Instalaciones de la estación de tratamiento de agua potable del Rancho del Feo. / Kamarero
Publicidad

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Segovia tuvo conocimiento ayer de un decreto de la alcaldesa, del pasado 20 de agosto, en el que Clara Luquero declaraba la emergencia del suministro y la instalación de un equipo de dosificación de dióxido de cloro en la estación de tratamiento de agua potable del Rancho del Feo.

Luquero ha explicado que se trata de una medida de mejora general en el agua potable que llega a los grifos de las viviendas de la ciudad, porque el nuevo sistema controla “mucho mejor” los niveles de hierro y de manganeso pero la declaración de emergencia y la premura en su adquisición tiene una finalidad preventiva “por si acaso”, según sus palabras, se producen lluvias torrenciales que arrastren hasta el embalse del Pontón Alto cenizas del incendio de la Sierra de Guadarrama que se declaró el pasado mes de agosto en La Granja.

La alcaldesa ha aclarado que hasta el momento no se han registrado problemas en este sentido pero añade que esta medida “nos coloca de manera preventiva en el supuesto, que ojalá no se produzca, de que haya inconvenientes derivados del incendio”.

La ciudad se abastece de agua fundamentalmente a través de dos embalses, el citado del Pontón y el de Puente Alta o Revenga, con dos estaciones potabilizadoras, y la regidora segoviana explica que las zonas a menor altitud, como San Lorenzo o San Marcos entre otras, son abastecidas desde el Pontón, mientras en las zonas altas se hace desde el pantano de Puente Alta, aunque se trata de un sistema reversible en caso de necesidad.

El sistema de dosificación de dióxido de cloro, que sustituirá al actual de hipoclorito sódico, permitiría tratar durante un tiempo limitado de tiempo no indefinido, el agua de un solo embalse para abastecer a toda la ciudad de una manera eficaz, señala Luquero si se produjera una situación de emergencia como la señalada.

El nuevo sistema con dióxido de cloro se ha adjudicado a la empresa Aquona Gestión de Aguas de Castilla con un coste de 39.747,68 euros al que el Ayuntamiento hará frente a través de una modificación presupuestaria.