LÁMINAS TRATADO DE ARTILLERÍA
Láminas del Tratado de Artillería.

En los primeros tiempos del Real Colegio de Artillería no había libros de texto específicos para la enseñanza de sus alumnos. Los profesores dictaban los temas que ellos mismos iban confeccionando para sus respectivas materias y los alumnos los copiaban en sus cuadernos a modo de apuntes.
Uno de los primeros libros editados por el Colegio, fue el Curso Matemático de Pedro Giannini. Se trata del primer manual de artillería y también el primero que se imprimió en Segovia por Espinosa en 1779.
Casi a la vez de esta edición, se realizaban las gestiones para la impresión del Tratado de Artillería de Tomás de Morla. Se trataba de una amplia y magnífica obra sobre la Artillería Española del último tercio del siglo XVIII, que recoge las aportaciones de los más destacados autores en el campo de la artillería y de las ciencias en que se apoya. Por su contenido y calidad fue merecedora de grandes elogios en nuestro país y en el extranjero, donde fue traducida a diversos idiomas. Con su edición en la imprenta segoviana de Espinosa, pone de manifiesto el interés de Carlos III por impulsar el Real Colegio de Artillería de Segovia como un centro ejemplar de formación de oficiales.

BIOGRAFÍA DE TOMÁS DE MORLA

La fundación del Real Colegio de Artillería en el Alcázar de Segovia hay que enmarcarla en el contexto de la nueva y reformista política militar de los borbones. Sin duda, en la Ilustración Española los colegios militares fueron excepcionales vehículos de la nueva ciencia y técnica en España. Sus alumnos recibieron una enseñanza de élite, protagonizando actividades científico-técnicas que, en muchas ocasiones, traspasaron los límites de lo puramente castrense. Aquellas generaciones y las notables individualidades que pertenecieron a ellas, hicieron posible la afirmación de que en buena parte del siglo XVIII el científico español vistió de uniforme, convirtiéndose en una de las señas de identidad de la Ilustración Española.

 

TOMÁS DE MORLA Y PACHECO
Tomás de Morla y Pacheco.

Uno de aquellos casos, con una trayectoria profesional excepcional, fue Tomás de Morla, que vivió la gestación del Colegio de Artillería como caballero cadete en el Alcázar segoviano.
Tomás de Morla y Pacheco, Teniente General de los Reales Ejércitos, Gobernador de Cádiz, Capitán General de Granada y Director General de Artillería, nació en Jerez de la Frontera en 1748. Ingresó como cadete de la primera promoción en el Real Colegio de Artillería de Segovia, a la edad de 16 años, el 6 de julio de 1764, siendo promovido a subteniente el 5 de octubre de 1765. Se distinguió notablemente en el Sitio de Gibraltar de 1782 y en la Campaña del Rosellón contra los franceses de 1792.

 

la impresión del Tratado de Artillería de Tomás de Morla, trataba de una amplia y magnífica obra sobre la Artillería Española del último tercio del siglo XVIII

Morla realizó viajes por Europa para obtener información de los establecimientos militares de otros países. En Inglaterra visitó las fábricas de fusiles y cañones. Entre ellas, las ferrerías de Newcastle, las minas de carbón mineral de Bosdley, las fundiciones de Rotherham y los arsenales de Woolwich. Pasó después a los Países Bajos, Prusia, Bohemia, Sajonia, Austria y Alemania, visitando los colegios militares de Dresde (Sajonia) y de Neustad (Austria). También observó en estos países otras actividades de interés para España, como las artes y la agricultura.
En 1800 publicó el libro “Arte de fabricar la pólvora”, pero su mayor celebridad la adquirió por su obra titulada “Tratado de Artillería para el uso de la Academia de Caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería”. Tomás de Morla falleció en Madrid el 6 de diciembre de 1811.

El TRATADO DE ARTILLERIA

Tras el fallecimiento del conde de Gazola, primer director del Real Colegio de Segovia, en mayo de 1780, le sucedió el conde de Lacy, quien encargó al Consejo del que formaba parte Morla que examinase el “Tratado de Táctica” del teniente de los Ríos para su posible actualización, ampliación y posterior publicación como libro de texto para los cadetes.
La propuesta de Morla, incorporando a la obra de Vicente de los Ríos los progresos artilleros en Europa y los últimos avances científicos de aplicación en la artillería, fue aprobada por el Consejo.

 

TRATADO DE ARTILLERÍA
Tratado de Artillería.

El tratado de Vicente de los Ríos comprendía diez capítulos, mientras que la obra de Morla, publicada entre 1784 y 1786, en la imprenta Espinosa de Segovia, desarrollaba en tres tomos diecisiete capítulos que le llevaron a su autor cinco años de intenso trabajo, desde 1779 hasta 1784. El coste de esta primera edición ascendió a 40.000 reales de vellón.
Su texto expresa las principales funciones de los oficiales de Artillería tanto en paz como en guerra, poniendo de relieve que la artillería es una ciencia muy compleja. En la obra se distinguen dos partes. Una trata de la fabricación de armas, municiones, armas y pertrechos, que exige conocimientos de geometría, cálculo, mecánica, química, metalurgia y experimentación científica. Y la otra de su uso y manejo, para lo que además se necesitan conocimientos de física para medir la fuerza de la pólvora, la velocidad de los proyectiles según su calibre, etc., y además conocimientos de táctica para dotar a las plazas, situar baterías, etc.

EL LIBRO DE LÁMINAS

El Conde de Lacy también decidió elaborar un libro de láminas que ilustrasen el texto del tratado para facilitar su estudio y comprensión, y que constituiría un cuarto tomo. Para ello, nombró al capitán Luís de Álaba. Bajo su dirección y de acuerdo con Morla, trabajaron cuatro oficiales y Pedro Chenard, profesor de dibujo. Los dibujos y láminas fueron realizados por los propios cadetes. Las láminas se finalizaron en el verano de 1786, pero aún quedaba por hacer el grabado de las planchas de cobre para la correspondiente impresión del libro.
El Conde de Lacy solicitó en abril de 1787 que se grabasen las láminas. Fue aprobado, concediéndole un crédito para este fin por Real Orden de 16 de enero de 1788. Para supervisar el trabajo de grabado se trasladó Álaba a Madrid. Se designaron a los mejores grabadores del Reino, los prestigiosos profesores Joaquín Ballester, Fernando Selma, Pedro Nolasco Gascó y Juan Moreno Tejada.

 

Illustration of a Print workshop, in 19th century
Taller de grabación en el siglo XIX.

Elaboraron en total 119 láminas, 74 grandes y 45 pequeñas, en un plazo de 5 años, a razón de 4.500 reales las dobles y 2.500 las sencillas. Este precio no incluía el cobre ni el grabado de las letras. El coste total de este cuarto tomo de láminas ascendió a 721.256 reales de vellón.
En 1792 estaban finalizadas las láminas, pero no se editaron en la Imprenta Real hasta 1803. En su índice se expresa: “De las máquinas, edificios, piezas de Artillería, montajes, carruajes, municiones, instrumentos y demás pertenencias al servicio de la Artillería en paz y en guerra, que representan las láminas insertas en este tomo. El tomo consta de dos partes y dieciocho artículos”.
El Libro de Láminas nos ofrece una visión de las actividades industriales desarrolladas por los artilleros en el siglo XVIII. Fue la mejor obra y la más completa en su género que se realizó en Europa, reconocida como una joya del arte del grabado español de fines del XVIII. Las planchas originales de cobre, con las que fue impreso, se encuentran actualmente depositadas en el Museo del Ejército (Toledo).

 

EDICIÓN TRATADO ARTILLERÍA PATRONATO DEL ALCÁZAR 1993
Edición del Tratado de Artillería del Patronato del Alcázar de 1993.

La gran difusión y acogida de la obra de Morla y la invasión francesa que llegó al Colegio de Artillería en 1808, apoderándose de los ejemplares que se encontraban allí depositados, hizo que se agotase la primera edición.
Los franceses después de la Guerra de la independencia se encargaron de difundir la obra traducida a varios idiomas. Los alemanes poseen dos traducciones de la misma, una de ellas realizada por Hayer y publicada en 1821 en Leipzig. Además de Alemania, se utilizó como texto para la enseñanza de la Artillería en Holanda y Francia, llegando a interesar vivamente a uno de los artilleros más universales, Napoleón Bonaparte.

2ª EDICIÓN

En 1818 el Director General del Cuerpo de Artillería, Martín García Loygorri, propuso al Real Colegio de Artillería la reimpresión del Tratado de Morla. Al haber transcurrido 32 años desde su publicación, dio un plazo de seis meses para que el profesor del centro Francisco Dátoli corrigiese, mejorase y ampliase lo que fuera necesario para actualizar la primera edición. Además de varios cuadernos, Dátoli realizó cinco láminas adicionales.
En 1816 vio la luz esta segunda edición, y como la primera se llevó en la imprenta de Espinosa de Segovia. Estaba compuesta por los tres volúmenes de texto, el libro de láminas y un quinto tomo titulado “Colección de Explicaciones de las Láminas del Tratado de Artillería para uso de la Academia de Caballeros Cadetes del expresado Real Cuerpo”.
En esta edición se subsanaron las faltas de imprenta y las correcciones ortográficas de la primera edición, con arreglo a las nuevas normas aprobadas por la Real Academia Española.

NUEVA EDICIÓN

En 1993, el Patronato del Alcázar de Segovia realizó una cuidada edición facsímil del libro de láminas y del libro de explicación de las mismas, con un estudio preliminar de la doctora en Historia María Dolores Herrero Fernández Quesada, experta conocedora de la vida y obra de Tomás de Morla. Ambos ejemplares se presentaron en el interior de un estuche de cartoné, debido a la diferencia de tamaño entre ambos tomos.
De esta obra se imprimieron 1000 ejemplares, el primero de los cuales se entregó el 4 de junio de 1993, al entonces Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón y Grecia, con motivo de la celebración en el Alcázar del acto de entrega del Premio Daoiz, correspondiente al quinquenio 1988-1993, al General de Artillería José Suances Siljeström. La edición de la obra se realizó en también en una imprenta segoviana, Graficas Ceyde.
Referencias: Mª Dolores Herrero Fernández Quesada. Ciencia y milicia en el siglo XVIII, Tomás de Morla artillero ilustrado, Patronato del Alcázar de Segovia, Valladolid, Imprenta Server-Cuesta,1992. P.A. Pérez Ruiz, Biografía del Colegio-Academia de Artillería de Segovia, Segovia, Imprenta El Adelantado, 1960. Expediente personal de Tomás de Morla, Archivo General Militar, Segovia.

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* Correspondiente Real Academia de la Historia