Un escena del espectáculo familiar que ha programado hoy el teatro propiedad de la Diputación. / E. A.

Siguiendo con la programación familiar, que durante los próximos meses permitirá disfrutar de , artes circenses, humor o magia a varias generaciones juntas, el escenario del Teatro Juan Bravo de la Diputación acogerá hoy domingo, 5 de febrero, a partir de las 19:00 horas, el montaje infantil ‘Inventar, inventariar, inventurear', recomendado para público de entre 5 y 10 años.

Con las palabras y las historias como protagonistas de una obra que pretende poner en valor el poder de la imaginación, la compañía Pez Luna Teatro trata de rendir homenaje a las enseñanzas del pedagogo y escritor italiano Gianni Rodari y a su obra ‘Gramática de la fantasía', en la que Rodari desveló las técnicas de contar historias.

Mediante la manipulación de objetos, fotografías y otros documentos gráficos, textos o incluso la participación del público, Pez Luna Teatro crea en ‘Inventar, inventariar, inventurear' la Escuela para Inventar Historias, en la que el profesor Gramáticus invita a sus alumnos a imaginar relatos mediante juegos creados en su época por el propio Gianni Rodari.

Bajo la coautoría e interpretación de Mercedes Herrero y Patxi Vallés, la obra adopta y adapta relatos de ‘Cuentos por teléfono' y ‘El libro de los errores', para permitir que la fantasía y el juego con las normas ortográficas se adueñen del guión y se presenten ante los más pequeños como los verdaderos motores de la transformación del mundo.

Por un precio de entrada único de 5 euros, niños y mayores podrán disfrutar de un montaje al que no le faltan detalles escénicos y que combina diferentes técnicas para fabricar el ambiente idóneo para crear historias.

Pez Luna Teatro cuenta con veinte años de trayectoria en los que sus piezas no han dejado de prestar atención al proceso creativo.

Además, desde el inicio de su camino sobre los escenarios, la manipulación de objetos elaborados de manera artesanal y el uso de materiales efímeros, además de la cercanía y la comunicación con los espectadores, sobre todo con los más pequeños, han ido marcando su identidad.