La compañía cuellarana Teatro Zereia, en ‘La liga de las mujeres’. / E.A.

La decisión de la Junta de Castilla y León de excluir a los grupos de teatro aficionado de la programación de los circuitos escénicos de la región ha supuesto un jarro de agua fría para las más de 200 compañías de esta índole repartidas por toda la comunidad, de las cuales 24 radican en Segovia. La orden publicada el pasado 3 de diciembre por la Consejería de Cultura se enmarca en las medidas de apoyo al sector cultural aprobadas por el Gobierno regional, que prioriza el apoyo a las compañías profesionales de teatro en detrimento de los grupos aficionados a la hora de la contratación de espectáculos por parte de los ayuntamientos.

La Federación de Grupos Aficionados de Teatro de Castilla y León ha hecho público un manifiesto en el que se denuncia esta situación y señala que esta orden “perjudica fatalmente a la mayoría de las compañías teatrales de Castilla y León, hasta el punto de poner en grave peligro su supervivencia”, poniendo de manifiesto que muchas de ellas “tienen más de un siglo de existencia y una presencia capital en el desarrollo de la cultura y la vida de numerosas localidades de Castilla y León”.

En el manifiesto, la federación precisa que en una posterior reunión con los responsables de la Consejería de Cultura se ha indicado que esta decisión tiene un carácter “excepcional y provisional” para el presente año, dada la delicada situación de las empresas de teatro de Castilla y León, por lo que la federación dio su apoyo a la medida “únicamente si se trata de una medida provisional y sólo para el año 2021”.

Por ello, reclaman que la Junta “haga público su compromiso de que dicha decisión será revocada para 2022, ya que en la citada orden no se explicita dicha provisionalidad y no sería la primera vez que una situación provisional por pura inercia acaba convirtiéndose en norma perpetua”.

Los grupos de teatro aficionado “cargan a sus espaldas muchas de las actividades culturales que se llevan a cabo en los municipios y organizan prestigiosos festivales de teatro por todo el país”, según explica el manifiesto, que añade que su financiación está vinculada “a las pocas actuaciones que obtienen de sus montajes teatrales que son contratados en los circuitos escénicos de Castilla y León”.

Además, ponen de manifiesto que su trabajo también genera riqueza económica, puesto que “construimos escenografías, alquilamos furgonetas, contratamos servicios técnicos, comemos en restaurantes y dormimos en alojamientos hosteleros”.

Tampoco olvidan su contribución a la difusión de la cultura, ya que trabajan con montajes clásicos y modernos que hacen llegar autores “esenciales en la cultura occidental”.

“¿Cuántos municipios de nuestra comunidad podrían disfrutar de obras de Shakespeare, Zorrilla o Valle Inclán si no fuera por el esfuerzo artístico y económico de los voluntarios y voluntarias que han elegido el teatro aficionado como opción creativa?”, se pregunta la federación.