Cebadero de ganado vacuno, situado en la localidad de Cantimpalos. / EL ADELANTADO
Cebadero de ganado vacuno, situado en la localidad de Cantimpalos. / EL ADELANTADO

Las polémicas declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, no sólo hicieron reaccionar a todo el sector agrícola y ganadero sobre su desacertada opinión y el daño que representan para los productores de ganado. Los ganaderos segovianos también han salido al pasado defendiendo la calidad de sus producciones, y el respeto al bienestar animal que se les brinda en las explotaciones.

Recuerdan que la carne que se produce en las explotaciones intensivas, como en las extensivas, está sometida a controles desde el momento en que se produce el pienso que van a consumir los animales. También están reguladas las dimensiones que deben tener, el número máximo de animales que albergarán, y el tratamiento que se da a los residuos ganaderos.

De este modo consideran que las palabras del ministro no han hecho otra cosa que contribuir a arrojar más confusión a la opinión pública al hablar de “macrogranjas”, cuando es un término que no existe como tal en la legislación que regula la ganadería.
Y no se puede identificar el modelo medio de explotación que opera en la provincia con algunos proyectos que se han intentado implantar en otras provincias o países, pero que en España no han prosperado.

Segovia es líder en producción de vacuno intensivo. Pero no quiere decir que exitan ‘macrocebaderos’. El Gobierno está planteando una reordenación de las explotaciones que prevé un máximo de 850 UGM (unidades de ganado mayor), que equivale a 1.500 terneros. Y la mayor explotación de este sector que hay en la provincia puede llegar a tener un millar de cabezas, como mucho.

El ganadero segoviano David Palomo, que es además vicepresidente regional de Asoprovac, recuerda que todas las granjas de Segovia “están por debajo del límite que se está estudiando imponer”. “Casi todas son explotaciones familiares, de pequeña dimensión”, añade.

Sostenibilidad

Palomo apela al pequeño tamaño que caracteriza a las granjas de Segovia.El modelo de producción de las granjas de vacuno de Segovia representan un modelo sostenible. El estiércol que se genera se utiliza como abono orgánico en las fincas agrícolas, pues casi todas son mixtas. Las pocas que no tienen tierras de labor venden ese estiércol”.

Por otro lado, Palomo apunta que estas pequeñas o medianas explotaciones de vacuno intensivo fijan población al medio rural. Tanto en su pueblo, Cantimpalos, como otros de la provincia, cuentan con muchos ganaderos que viven en la provincia gracias a estas explotaciones que complementan la actividad agraria. “Y los piensos de su alimentación están hechos fundamentalmente con los cereales que se producen en la provincia o en otras de Castilla y León”, añade.

Porcino

Desde el sector porcino, también sus representantes apelan a la sostenibilidad de su actividad y la importancia que tiene para la economía de la provincia.

El segoviano Miguel Ángel Higuera es director general de Anprogapor, la asociación nacional de Productores de Ganado Porcino. Recuerda que en España impera una normativa muy estricta que limita la posibilidad de hacer grandes granjas, cosa que en otros países no existe. “España es el único país del mundo donde está limitado, desde hace más de 20 años, el tamaño de las granjas porcinas. En cualquier otro lugar se pueden hacer granjas más grandes que en España. Y aquí tenemos además una legislación que impone como limitación hacer una granja de porcino a menos de un kilómetro de distancia de un núcleo urbano”, explica. “Eso no se da en ningún otro país del mundo, ni siquiera en Holanda, que es más pequeño y tiene la mayor cabaña de porcino de Europa”.

Higuera recuerda que las palabras del ministro de Consumo no fueron precisas al utilizar la palabra ‘macrogranjas’, que no está contemplada en la legislación. “Apareció el término de macrogranja, pero es algo peyorativo, que no se corresponde con la realidad, y menos aún con Segovia”.

El representante de Anprogapor sí sostiene que para que una explotación ganadera sea viable y funcione de forma óptima debe tener unas dimensiones mínimas. “Solo se pueden hacer unas inversiones si tienes un cierto tamaño. Y si se quiere emplear a una persona, hay que darle días libres y vacaciones, y eso solo se puede conseguir siendo más de un trabajador”, recuerda.

Al igual que Higuera, el responsable de Innoporc, Miguel Antona, recuerda que el factor de bienestar animal se aplica en todas la granjas. “La normativa obliga a cumplir una serie de normas de bienestar, ya se trate de un animal solo o de una granja con 50 cabezas”.

Por otro lado, Antona también defiende que la ganadería intensiva da la oportunidad de que muchas personas tengan la posibilidad de alimentarse de forma segura. “Todo el proceso está controlado, desde la producción de los piensos, hasta la situación de los animales que llegan a los mataderos, o la carne que sale de ellos, con su sello de trazabilidad”, apunta. Además defiende que el consumo de carne en España es inferior a lo que recomiendan las organizaciones internacionales, porque su ingesta es más moderada que en otros países.

El propio Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación salió de nuevo este martes, 11 de enero, al paso sobre la polémica suscitada por el ministro de Consumo. Luis Planas lamentó que se ponga en duda la calidad y la seguridad de los productos agroalimentarios españoles. Planas no dudó en tildar de “bastante desafortunadas” las palabras del ministro Garzón. Señaló que no hubo una comunicación previa en un tema que es de su competencia y lamentó que se ponga en tela de juicio “la actividad de gente muy honrada” para los que el Gobierno está trabajando, en alusión a los ganaderos.

Empleo y actividad basados en el sector primario

Con más de 7.500 personas ocupadas, y una renta total cifrada en 780 millones de euros anuales, el sector primario de Segovia representa una de las principales magnitudes económicas. La producción animal, (con 588,5 millones de euros), supera a la producción vegetal (193 millones de euros).

Así se desprende de las cuentas referidas al año 2020, recogidas por Unicaja Banco en su último informe regional.

A nivel de empleo, la agricultura y ganadería mantienen al 13% de los ocupados en la provincia. Pero hay que destacar que es la provincia de Castilla y León la que ocupa el primer lugar de este sector en términos porcentuales. Es decir, Segovia es de toda Castilla y León la primera provincia que vive de la agricultura y la ganadería en términos de empleo.

Analizando la estructura de la actividad primaria, en especial el sector ganadero, resalta el ganado porcino, concentrando nuestra provincia cerca del 30% del total regional.

En el caso del vacuno, Segovia ocupa el cuarto puesto, liderando Salamanca la cabaña bovina, con el 40,2% de los animales. En ovino y en caprino Segovia se sitúa en los últimos puestos.

En términos macroeconómicos, la producción de cereales es la que más peso económico tiene en el campo segoviano. El valor de la producción en Segovia se situó en 192,9 millones de euros. De ellos, más de 107 millones corresponden a la producción de cereales (trigo y cebada fundamentalmente). Se emplean sobre todo para la producción de piensos para alimentación animal.

Las hortalizas, con 34 millones de euros, suponen el segundo grupo agrícola más importante en términos de movimiento económico. Y con ellas se encuentra la patata, que en el año 2020 supuso unas ventas de 14 millones de euros. En todo caso, Segovia es -respecto a las otras provincias de la región-, líder en producción hortícola pero no en producción de cereales.

La posición de la provincia en cuanto a la actividad ganadera es más ventajosa. Segovia concentra, con 588,5 millones de euros, el 18,7% del valor de la producción animal en Castilla y León en 2020, lo que supone un incremento de la producción respecto a 2019 del 3,9%, debido al aumento de las producciones (6,0%), con un mayor número de cabezas de ganado porcino, ya que los precios disminuyeron un 1,9%, destacando los del ganado bovino y porcino.

Por otro lado, Segovia es la provincia de Castilla y León que menos ayudas percibe de la PAC. Tan sólo el 8% del total. Salamanca y Burgos representan cada una el 15%.

Teniendo en cuenta la actividad agroalimentaria, es Valladolid la provincia que supone una mayor aportación a la renta agraria regional, con alrededor de una quinta parte. Es decir tiene la mayor parte de la industria vinculada a la agricultura y la ganadería. Las provincias de Burgos, Zamora, León y Segovia representan rentas agrarias más modestas, con porcentajes entre el 15,4% de la primera y el 10,0% de la última.

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Redactor jefe de EL ADELANTADO DE SEGOVIA