La mayoría de los talleres de la provincia se encuentran cerrados por falta de trabajo. /NEREA LLORENTE
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El sector de talleres de vehículos es otro que está viviendo en estos momentos una “situación crítica”, con un descenso de la actividad prácticamente del cien por cien. El presidente de este gremio segoviano, Juan Manuel Escribano Méndez, insiste en que la situación es “malísima”, porque a pesar de que tienen permiso para trabajar a puerta cerrada, no hay suministro de recambios, porque las grandes marcas han cerrado. Este sector es uno de los que el decreto del estado de alarma no ha impedido su actividad, ya que es considerado como un servicio necesario, pero Juan Manuel Escribano afirma que muchos de estos talleres, si no la mayoría de la provincia, se están viendo obligados a cerrar, por la falta de recambios y por la falta de clientes. “La gente está en casa y no va a los talleres. El movimiento de vehículos es mínimo, no hay circulación, y tampoco se producen siniestros”, señala el presidente.

Al igual que el resto de ciudadanos, que viven con incertidumbre esta crisis sanitaria excepcional, los trabajadores del sector de talleres de automóviles también tienen miedo, porque están en riesgo de contagio. “Los empleados no quieren trabajar en estas condiciones, porque hay que descontaminar los vehículos y también se puede tratar con personas mayores, que son más vulnerables”, comenta Escribano, quien en el caso de su taller, ha tenido que enviar de vacaciones a sus empleados, “porque ellos también lo querían”. Y es que, al ser un servicio al que no le han suspendido la actividad, “no sabemos cómo justificar un posible ERTE, porque las marcas están en servicios mínimos, no hay clientes y esto nos está obligando a cerrar nuestros pequeños talleres, teniendo en cuenta que somos autónomos”.

Además, Juan Manuel Escribano comenta que su trabajo es un proceso en cadena, en el que cada taller o cada empleado está especializado en una materia, desde la chapa hasta el motor, “y si alguno falla, no podemos seguir, no podemos trabajar”.

Esta complicada situación afecta a unos 146 talleres en toda la provincia de Segovia.