El sector de los ‘souvenirs’ recobra vida pese a seguir sin ayudas

Las tiendas de recuerdos han logrado recuperarse del golpe de la pandemia a lo largo del verano, pero temen que a partir de septiembre la falta de turistas asole de nuevo a estos negocios

El propietario de ‘El rincón de Enrique IV’ y ‘Artesanías Sanz’, César Sanz. / JAIME GUERRERO
El propietario de ‘El rincón de Enrique IV’ y ‘Artesanías Sanz’, César Sanz. / JAIME GUERRERO

A lo largo del verano, la situación de las tiendas de ‘souvenirs’ de Segovia ha ido mejorando a medida que lo hacía el turismo de la ciudad. La caída del estado de alarma trajo consigo un crecimiento del número de visitantes. Esto ha permitido a los negocios de recuerdos empezar a recobrar la vida que a punto estuvo de cobrarse la pandemia. Ahora trabajan al 75% los fines de semana y al 50% los días de diario. “Si se tiene en cuenta cómo estábamos hace unos meses, esto es bastante bueno”, asegura el propietario de ‘El Alcázar’ y uno de los representantes del sector en Segovia, Enrique González. Pese a ello, aún esperan una ayuda del Ayuntamiento.

Durante los fines de semana de mayo y junio, llegaban a trabajar al 50% y estaban “entretenidos” entre semana, según González. Aunque aseguran no entender la razón, a partir del 7 de agosto se incrementó la afluencia de clientes. El dueño de ‘Regalos Manuel’, Manuel Postigo, lamenta que en los primeros seis meses “no se generaron ingresos ni para cubrir gastos”. En cambio, en la actualidad, obtienen ingresos suficientes para mantener el local.

Sin embargo, el turismo que tienen es nacional en su mayoría y este tiene un límite; el que llenaba los establecimientos era el extranjero. Los visitantes internacionales les daban “el remate final”. Por el contrario, Postigo declara que, “en parte, ha sido positivo el no haber podido salir del país porque el turismo se ha quedado aquí”. Además, la propietaria de ‘El rincón del abuelo’, María Ángeles Alonso, echa en falta “los viajes del Imserso y de grupos culturales”.

Dos claras peticiones

Lo que no ha cambiado es su clasificación, dado que las tiendas de ‘souvenirs’ siguen englobadas bajo el epígrafe de ferreterías, por lo que quedaron fuera de los 11.000 millones de euros que el Gobierno destinó a subvenciones para el sector turístico y la hostelería.

Ahora han logrado avanzar y ya se les tiene en consideración en ciertos asuntos relativos al turismo. Se han reunido con todos los partidos que tienen representación en el Ayuntamiento: Podemos, IU, PP, PSOE y Ciudadanos. Hace unas semanas mantuvieron un encuentro con el área de Turismo del Ayuntamiento de Segovia. Solicitaron incorporarse al consejo Sectorial de Turismo y participar en el Plan de Sostenibilidad Turística.

También se han reunido con HOTUSE y han acordado convocar otra mesa de turismo, en la que esta vez las tiendas de recuerdos sí estarán representadas. El sector se siente cerca de todos los estamentos en la ciudad. “Ahora depende de las instituciones, que tienen el problema encima de la mesa”, afirma González.

A los diferentes partidos políticos les plantean dos peticiones. Por un lado, participación en los asuntos de turismo de Segovia. Esto significaría considerarlos como parte de este sector y, con ello, darles la visibilidad que reclaman. Creen que lo van consiguiendo.

Y, por otro lado, una ayuda económica del Ayuntamiento (cuya cantidad aún no han fijado), en la que “están trabajando”, dice el propietario de ‘El rincón de Enrique IV’, César Sanz, pero que todavía no ha llegado. “Hemos sido uno de los sectores más perjudicados porque no hemos tenido acceso a ningún tipo de subvención”, critica.

Esto no es todo. Tienen otra reclamación a nivel regional; poder entrar en las baterías de ayuda a pesar de su Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE). Por el momento, han podido entrar en la solicitud de estas subvenciones, aunque reconocen que son difíciles de obtener porque han de tener unas deudas “muy reconocidas”.

Un futuro incierto

A pesar de que han notado una cierta mejoría en el sector en el verano, su principal problema sigue siendo el turismo. El año pasado también hubo una burbuja entre julio y agosto que “cayó de golpe en septiembre”, alerta González. Aunque la situación no es la misma, la incertidumbre ante lo que ocurrirá a partir de septiembre, sí. Creen que se dirigen hacia un turismo de fin de semana, que dudan que les permita seguir con los negocios abiertos. “Si los próximos meses no se funciona bien, nos veremos avocados a cerrar”, lamenta el dueño de ‘Regalos Manuel’.Tenemos mucho miedo”, espeta Sanz.

Desde el sector consideran que las reuniones con políticos “poco a poco van dando sus frutos”. Por el momento, han ganado participación y visibilidad, pese a que aún no han recibido ayudas. Lo que tienen claro es que seguirán luchando.