Imagen de un expositor del Rastrillo de la AECC el día de su inauguración en el Torreón de Lozoya. / NEREA LLORENTE
Publicidad

El XI Rastrillo de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), celebrado en las salas de Caballerizas del Torreón de Lozoya del día 5 al 9 de diciembre, ha resultado ser un éxito de visitantes y de ventas que contribuyen directamente a la investigación oncológica.

El primer balance indica que desde su inauguración el jueves y hasta cerrar el lunes han pasado por el mercadillo benéfico 4.300 personas, 800 más que en la edición anterior celebrada hace dos años, y las cuentas provisionales anuncian que se superarán los 35.000 euros de recaudación, según los datos provisionales que maneja la AECC de Segovia.

La recaudación va destinada a prorrogar la Beca de Investigación concedida al doctor en Bioquímica, Biología Molecular y Biomedicina, Carlos del Fresno Sánchez para el desarrollo del proyecto de investigación ‘Desarrollo de nuevas estrategias para mejorar la inmunoterapia contra el cáncer mejorando el inicio de la respuesta inmune dentro de los tumores’, centrado en el menaloma.

Los elevados registros de asistencia reflejan el atractivo que tiene esta iniciativa, el apoyo solidario de los ciudadanos a la labor de la Asociación contra el Cáncer y la aceptación del Torreón de Lozoya como lugar de celebración. Este año además de captar la asistencia de turistas que se “tropiezan” con esta actividad a su paso por el centro de la ciudad, se ha incrementado, con respecto a la edición de 2017, la presencia de segovianos que expresamente han acudido al Torreón para sumar su participación.

Así lo destaca la presidenta provincial de la AECC, Ana Sanjosé, agradeciendo el apoyo recibido tanto por parte de los visitantes y compradores que han vaciado las estanterías de obsequios y productos de alimentación elaborados y donados por empresas y particulares para mantener activa la investigación sobre el tratamiento del cáncer y la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Su mensaje de agradecimiento es también para estos particulares, comerciantes, hosteleros y hoteleros, así como para los 120 voluntarios que han hecho posible el Rastrillo, con especial mención para “Brualdis, Avelino,
Paco Plaza y los sumilleres que han posible las catas de vino y la degustación de cócteles que han sido un éxito”.

También valora la junta directiva la colaboración de la Fundación Caja Segovia y de los expositores, entre los que han destacado por su tirón los de bollería y alimentos de los pueblos. “La gente entraba pidiendo los bollos de los pueblos, que se agotaron” comenta risueña Ana Sanjosé, añadiendo que la Tómbola también se ha quedado sin regalos y en “el bar ha habido muy buen ambiente”.

Este año no se han servido menús pero sí raciones, tapas, desayunos y meriendas. El viernes y el domingo han sido los días de mayor actividad, hasta el punto de que había momentos en los que no cabía un alfiler. “Estábamos a tope”, comenta Ana Sanjosé que con su equipo provincial ya está preparando el mercadillo navideño que instalan la AECC en su sede, situada en la plaza de Somorrostro.