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Ganado suelto en el Puerto de Navacerrada, descansando junto a las taquillas de la estación de esquí./ NACHO MÁRQUEZ

Solo una vaca y un buey, que no se inmutan lo más mínimo ante los visitantes, permanecen ante las taquillas de la estación de esquí de Navacerrada. Es verano y nunca en estas fechas han tenido público para coger material. Pero si nada cambia en el puerto de montaña, los bovinos podrán seguir posando para la foto también el próximo invierno.

Hace ya cuatro meses desde que Puerto de Navacerrada, la empresa gestora de las pistas, anunciaba el cese total de la estación. Pero no se rinde y ha presentado alegaciones que espera sean resueltas a su favor. Para la temporada que viene esquiar en sus pistas puede ser cosa del pasado, o no. El Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependientes del Ministerio de Transición Ecológica, decidió cerrar las pistas que están en territorio segoviano y que se encuentran en zona protegida por ser parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. La propia compañía, con sede en Cercedilla, aseguró que esta medida hace inviable económicamente la estación. Son las pistas más importantes y además las que se mantienen con nieve durante más días al año.

Una de las razones que alega la Administración es la contaminación que produce las máquinas de las pistas y los coches que llegan a la estación. Una de las dos únicas carreteras que no son de pago y que unen Madrid con Segovia atraviesa el lugar. Dos colas de automóviles, en ambas direcciones, esperan al semáforo que regula un trasiego de personas que cruzan desde el aparcamiento al único bar que permanece abierto en la cima. Cuando el semáforo se pone en verde, en un minuto cronometrado, llegan a cruzar un total de 32 coches. Algo que sube a una media de 20.000 coches en 12 horas, cuando es un domingo de verano.

Son senderistas, ciclistas y turistas los que paran a descansar en el bar Dos Castillas, un público que no es esquiador pero que es constante todo el año. En otros meses acuden con menor intensidad pero, según reconoce personal del local, son suficientes para mantenerse abiertos. Su verja está totalmente cerrada, han alquilado las instalaciones de al lado porque dispone de una gran terraza con vistas al paisaje, donde un considerable número de visitantes, que casi ocupan la totalidad de las mesas, toman café y cervezas.

Hay un hotel enfrente, el Pasadoiro. Una construcción totalmente de piedra con múltiples letreros por toda su fachada que interiormente presume de un gran descansillo coronado por una gran chimenea. Ahora está cerrado. El público que suele hospedarse en él son esquiadores. “Con los turistas de viaje diario de ida y vuelta dicen que no les sale rentable abrir”, explica uno de los empleados del Dos Castillas. Los demás hoteles e instalaciones del lugar continúan abandonados y con la suerte que corren las pistas será difícil que vuelvan a albergar turistas.

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Azucena es de Madrid, ha subido junto a su marido y otra pareja que los acompaña. Ella es la única que mantiene conversación, sus acompañantes piden en la barra del bar. Han subido a hacer una de las rutas que coronan la sierra. Les encanta el puerto de Navacerrada, es el único sitio para huir del calor de la capital en verano. Ella confiesa que seguirá viniendo aunque le da pena que un gran número de instalaciones estén quedando abandonadas. “Ellos tendrán que reconvertirse, este es un buen lugar, turistas no les va a faltar. Tendrán que buscar otras actividades que no sea el esquí”.

No va Azucena mal encaminada. Todavía los alcaldes de las localidades que se benefician del turismo del puerto, Cercedilla, Navacerrada y San Ildefonso, están estudiando la viabilidad del proyecto. “Queremos poner en marcha un conjunto de actividades encaminadas con la naturaleza y el medio ambiente”, explica Ana Paula Espinosa, alcaldesa de Navacerrada.

Así lo también confirma Samuel Alonso, alcalde del Real Sitio de San Ildefonso. Asegura que están esperando a que el Organismo Autónomo de Parques Nacionales exprese una decisión final sobre las pistas. A partir de ahí los tres alcaldes decidirán si poner en funcionamiento las actividades de corte medioambiental que tienen planificadas. “Tenemos cosas pensadas, pero no servirá nada hasta que la administración dé la última palabra, lo ideal sería diversificar el turismo durante todo el año”.

Antes el organismo ha decidido poner en la población el futuro del puerto y hasta que se adopte una decisión definitiva siguen buscando ideas.

Aceptan ideas

El Organismo Autónomo Parques Nacionales presentó un ‘Programa Piloto de Actuaciones de Activación Económica’. Un borrador donde aceptan ideas ciudadanas.
Por su parte, Ecologistas en Acción de Segovia ha sugerido un conjunto de ideas que consideran beneficiosas para el lugar y que sería compatible con la llegada de público, y sin remontes de esquí.

Entre algunas de ellas está la demolición de edificios abandonados o reconvertirlos en infraestructuras beneficiosas para los visitantes como aseos o puntos de agua. Proponen la retirada de remontes, telesillas y casetas, además de prohibir el paso de personas y ganado en las pistas. El objetivo de que se produzca un rebrote de árboles de la zona.
Han incluido en su escrito la promoción de aparcamientos disuasorios en los pueblos como Cercedilla, Navacerrada y La Granja, pudiendo acceder en transporte público a la cima.
Además, crear zonas turísticas en estas localidades que descongestionen el puerto. Es decir, incentivar rutas turísticas en las zonas con menos afluencia de público dentro de los pueblos en cuestión.

De la misma forma, explican que les parece muy acertada la idea de promover el uso de la bicicleta dentro de los municipios estableciendo carriles bici que específicamente no busquen desdoblar las carreteras de la zona.

Es un proyecto ambicioso pero difícilmente compatible con el perfil alejado del turismo que utiliza la carretera como unión de Segovia con la capital española.

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Alegaciones

Puerto de Navacerrada, la empresa que ha dirigido la estación, cree que los programas que impulsa el Organismo Autónomo de Parques Nacionales crean más problemas que soluciones. Presentó sus alegaciones y cuenta con el respaldo de los colectivos aficionados al esquí.

La polémica continúa en el fondo, aunque el verano y la ausencia de nieve han creado un paréntesis en el debate sobre el futuro de este espacio, que verá llegar el próximo invierno de otra manera, seguro.