Montaje que muestra la altura que alcanzará la cubierta, la misma que tenía el teatro original. / E. A.
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El procedimiento de licitación de las obras de rehabilitación del Teatro Cervantes de Segovia comenzará en el último trimestre de este año, según prevé la concejala de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Clara Martín, quien ha explicado que el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana (antes de Fomento) ha comunicado al Ayuntamiento de Segovia, propietario del inmueble, que el anuncio se publicará “casi seguro” en ese periodo, aunque podría adelantarse al actual trimestre.

El Consistorio aprobó ayer en la Junta de Gobierno Local el proyecto de ejecución modificado que había encargado el Ministerio a la UTE Fuster-León-Muñoz-Segovia, necesario para actualizar el de 2011 a la normativa urbanística en vigor.

Como se recordará, este teatro, enclavado en plena Calle Real, en el entorno de la parte histórica del Seminario Diocesano y de la Casa de los Picos, así como ubicado junto a la Muralla, conserva únicamente sus muros exteriores, incluyendo la fachada a la calle de Juan Bravo, uno de los elementos que conservará.

El Ayuntamiento de Segovia inició obras de rehabilitación en el primer mandato del alcalde Pedro Arahuetes, lo que supuso la pérdida de su cubierta de principios del siglo XX, con una bóveda en la que el artista local Lope Tablada Maeso había pintado al fresco escenas alegóricas de estilo modernista y cuya desaparición ha sido objeto de polémica.

Esta se vio engordada por la suspensión por parte de la Junta de Castilla y León en abril del 2006 de los trabajos por un exceso de altura en la cubierta del edificio, lo que obligó al Ayuntamiento a presentar hasta tres proyectos para subsanar el problema.

Martín reconoció ayer que desde 2007 no se ha realizado ninguna intervención y el proyecto de rehabilitación ha pasado desde entonces por gobiernos de distinto signo político, siempre vinculado a Vivienda y Arquitectura.

Del proyecto comprometido en 2011, con un presupuesto de 8,5 millones de euros, se pasa ahora a otro de 10.635.684, inversión que realizará íntegramente el Gobierno de España, aunque la gestión futura correrá a cargo del Ayuntamiento.

Los trabajos tienen un plazo de ejecución de 42 meses desde la firma del contrato, una vez que se proceda a la licitación pública.

El aforo duplicará prácticamente al del Teatro Juan Bravo y multiplica por cuatro el de la Sala ‘Julio Michel’ de La Cárcel, al alcanzar las 866 plazas, de las que 680 serán en butacas.

El Teatro Cervantes abrió sus puertas en 1923, después de 14 meses de obras y cerró al público, entonces ya como sala de cine, en 1984. Fue adquirido por el Ayuntamiento en 1996.

Este edificio, construido en el primer tercio del siglo pasado por iniciativa del Círculo Mercantil e Industrial de Segovia, está sobre un solar peculiar, que ocupa parte del antiguo patio de la Casa de los Picos, edificio apoyado en la Muralla que, a su vez, cede parte de su planta baja para proporcionar el acceso al interior del teatro. De este modo, la Muralla conforma el cerramiento del teatro por su lado meriodional.

La intención que guía el proyecto de rehabilitación es enfatizar los espacios, la arquitectura y el espíritu del Cervantes más característicos y relevantes, proponiendo al mismo tiempo una solución moderna, adaptada a las exigencias funcionales, técnicas y formales actuales, según la concejala de Patrimonio Histórico.

Cuando se construyó, se hizo siguiendo la tipología de teatro clásico a la italiana, una corriente que se inició en el siglo XVIII, especialmente en lo que se refiere a la composición de los espacios.

En el proyecto modificado se propone mantener esa secuencia y el mismo volumen del antiguo teatro aunque con algunas adaptaciones a las exigencias actuales.

El proyecto propone una solución moderna para el interior del teatro. / E. A.

La elaboración de la propuesta de Fuster-León-Muñoz-Segovia se vertebra por un lado en la conservación de los elementos tipológicos más relevantes del Cervantes tal y como se concibieron y, por otro, en una arquitectura fiel al presente, que proporciona soluciones adecuadas a la problemática funcional, formal, técnica y de normativa de las necesidades actuales.

La modificación del proyecto de ejecución se ha retrasado más de un año respecto a lo anunciado por los responsables municipales en 2018, aunque inicialmente estaba previsto que el plazo de redacción fuera de dos meses.

Cuenta ya con el visto bueno de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta, que aprobó la propuesta el pasado enero. Entonces, desde la Delegación Territorial de la Junta se informó de que el proyecto respeta la caja escénica y el patio interior de la parcela y, en la planta baja, de acceso, se distribuyen dependencias para servicios, cafetería, guardarropía, etc.

Se mantiene, además, la escalera como acceso natural y habitual a la sala, ya que se ha considerado que es uno de los elementos más importantes en la secuencia de espacios que proponía el antiguo teatro. A través de un largo tramo de escaleras el público alcanzará el vestíbulo de la sala principal.

Bajo la zona de escena se distribuyen los camerinos, foso de orquesta y una sala de conferencias multiuso.

Los accesos son los mismos de siempre, desde la calle de Juan Bravo, el principal, y desde la calle de Obispo Gandásegui, para servicios y evacuación.