Archivo Sinodal
El ‘Sinodal de Aguilafuente’ se conserva en la Catedral de Segovia, que lo ha cedido a la Biblioteca hasta el mes de julio. /E.A.

El ‘Sinodal de Aguilafuente’, el primer libro impreso en España, llega a la Biblioteca Nacional. La Catedral de Segovia lo ha prestado para exhibirlo dentro de la muestra ‘Incunabula: 550 años de la llegada de la imprenta a España’, que tendrá lugar entre el 20 de abril y el 23 de julio de 2022 en Madrid. Y llega con garantía de Estado, ya que el Ministerio de Cultura ha asegurado el libro en ocho millones de euros. Con ‘Incunabula’, la Biblioteca Nacional de España conmemora los 550 años de la llegada a España de la imprenta, el invento de Gutenberg que introdujo la modernidad a mediados del siglo XV. A los libros realizados con el “nuevo arte maravilloso de escribir” desde su inicio hasta el 31 de diciembre de 1500, se les denomina incunables (salidos de la cuna).

La imprenta llega a España en 1472, año en que Juan Párix de Heidelberg instala su taller en Segovia a instancias de su obispo, Juan Arias Dávila. El primer libro salido de esta imprenta es el ‘Sinodal de Aguilafuente’, actas del sínodo celebrado en esta villa segoviana a principios de junio de 1472, siendo hasta el momento el primer libro impreso en España y en español. De este libro tan solo se conserva un ejemplar en el mundo en la Catedral de Segovia, que se expone en ‘Incunabula’.

Desde entonces los impresores se repartirán a lo largo de la nación. Así ocurrió con Barcelona, Valencia, Zaragoza, Sevilla y otras muchas localidades (hasta superar las 30), de las que se mostrarán sus primeros impresos, además de algunos de los incunables más significativos de 13 localidades de más de 20 tipógrafos.

La imprenta nace ante la necesidad de reproducir un texto en múltiples ejemplares con rapidez y precisión. Antes existió un intento de hacerlo mediante planchas de madera grabadas (libro xilográfico), pero había que realizarlas a mano y solo servían para un texto. ‘Incunabula’ contará con un libro xilográfico, ‘Biblia pauperum’ (c. 1440-1450), además de uno de los primeros incunables conservado en la Biblioteca Nacional de España, el ‘Catholicon’, de Johannes Balbus, impreso en 1460 en Maguncia y atribuido a Gutenberg.

Textos jurídicos, litúrgicos, médicos, literarios o la ‘Gramática de Nebrija’ (Salamanca, 1492) cierran esta muestra con algunos ejemplos de los múltiples contenidos que estos primeros testimonios de la imprenta encerraron en sus páginas.

Excepto el ‘Sinodal de Aguilafuente’, conservado en la Catedral de Segovia, el resto de los ejemplares procede de los fondos de la Biblioteca Nacional de España.