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La aprobación definitiva de los convenios urbanísticos se llevó a cabo en el pleno del pasado viernes. / Nerea Llorente

El pleno del Ayuntamiento ha dado vía libre a la reordenación de la zona noreste del barrio de La Albuera mediante la firma de dos convenios urbanísticos y la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que, entre otras actuaciones, corrige errores y evita una costosa expropiación al municipio. Como se recordará en 2016 los propietarios de una parcela de 8.000 metros cuadrados situada junto a la calle de Tours solicitaron hasta 5,2 millones de euros.

La corporación, con los votos a favor de PSOE, IU y Podemos y la abstención de PP y Ciudadanos, acordó el viernes la corrección de errores materiales y la aprobación definitiva de los convenios y las actuaciones de planeamiento que ya pasaron por el pleno en diciembre. Precisamente, mañana 1 de marzo finaliza el plazo de información pública de la modificación del PGOU.

La propuesta novedosa en el planeamiento de la ciudad incorpora dos nuevos espacios residenciales. En total se prevén hasta 170 viviendas en bloques de 5, 6 y 7 plantas, en función de las cotas y para evitar en el caso de las primeras que afecten a las vistas protegidas de San Justo y San Nicolás.

En cuanto a la ordenación de los viales, el barrio gana una conexión o enlace entre la avenida de Marqués de Lozoya y la calle de Tours, lo que supone el cierre de esta importante vía que ahora acaba en fondo de saco. Esta actuación incluye la reserva de espacios libres públicos y de plazas de aparcamiento, con una estimación de entre 74 y 102 para estas últimas.

La zona comprendida entre la calle de Lérida y la calle de la Luz quedará definida en el planeamiento como suelo urbano no consolidado discontinuo, incluyendo una parcela de uso residencial y la reserva de terrenos destinados a dotaciones locales para la ciudad.

Otra zona sujeta a ordenación es la que se extiende desde la calle de Valencia hasta la calle de los Silverios, así como los terrenos correspondientes al vial de la plaza de Tarragona, con la reserva de una nueva superficie para espacios libres, ya que la modificación relativa al uso residencial de la parcela y las nuevas dotaciones reduce la previsión inicial del PGOU.

Esa reserva de espacios libres se ubica en parte en el tramo más próximo a las pronunciadas pendientes con cara al río, con una extensión de 3.871 metros cuadrados.

Aunque se prevé una nueva calle entre la de Tours y la de Valencia, no se extenderá, como preveía el PGOU hasta el Colegio Eresma. Por otra parte, se suprime el enlace también contemplado inicialmente entre la rotonda de Dionisio Duque y Vía Roma a través del parque del cementerio, aunque no se descarta un túnel.