Alcazar Simulacro Incendio KAM2902
El nuevo sistema permitirá la intervención de los bomberos en el perímetro exterior de la fortaleza en caso de que fuera necesario. / KAMARERO

La hipótesis sobre un fuego fortuito provocado por las tareas de desbroce y adecuación de arbolado y caminos sirvió este año como ejemplo de trabajo en el simulacro con el que desde hace casi dos décadas el Patronato del Alcázar pone a prueba sus sistemas contra incendios en el plan de autoprotección del monumento; coincidiendo con el aniversario del fuego que el 6 de marzo de 1862 devastó la fortaleza.

Un total de 63 personas, entre el personal del Alcázar y el Archivo General Militar, Bomberos, Emergencias Sanitarias y Policía Local participaron en esta prueba, que este año se desarrolló íntegramente en las zonas exteriores del monumento, con el objetivo de testar el funcionamiento de la nueva red de hidrantes instalada en la Plaza de la Reina Victoria Eugenia que mejora no sólo la agilidad en la captación de agua, sino la posibilidad de intervenir en el perímetro exterior del monumento de manera eficaz.

El simulacro comenzó con puntualidad a las 10,30 horas con el inicio del protocolo de seguridad de la fortaleza tras detectarse el supuesto incendio, que incluye también la evacuación del edificio y la atención y el rescate de las posibles víctimas.

Pocos minutos después de dar la alarma, dos vehículos-bomba del cuerpo de Bomberos llegaron a la fortaleza para iniciar el despliegue de los medios técnicos con los que sofocar las llamas y comprobar el funcionamiento del nuevo sistema creado a tal fin. Así, el Patronato ha diseñado en colaboración con los Bomberos una red de agua en anillo con cinco hidrantes instalados en la Plaza, en el Jardín de Carlos III y en el adarve sur, y se ha construido un aljibe de 166 metros cúbicos de almacenamiento con un grupo de presión en el Jardín de las Frutas que conecta con esta red.

Para optimizar la capacidad de llenado de los aljibes, la presión y alcance de los hidrantes, así como para garantizar la capacidad de reacción ante un incendio, la obra incluyó la ampliación del tamaño de la acometida de agua de la red. También se instaló una tubería auxiliar que, ante una hipotética interrupción del suministro de agua municipal, que permite el llenado de los aljibes desde camiones cisterna emplazados en la ronda de Juan II.

Con esta nueva red de protección perimetral exterior del Alcázar, se da respuesta a la necesidad de preservar el entorno de la fortaleza, un enclave singular de alto valor paisajístico y especialmente rico por su biodiversidad, gracias a esta red de protección que, desde lo alto del peñón, permitirá lanzar agua a gran distancia. “Una mayor seguridad en una zona especialmente sensible de Segovia como es el peñón rocoso bajo el que confluyen los ríos Eresma y Clamores”, subrayaron desde el Patronato del Alcázar.

El simulacro también tuvo una parte de asistencia sanitaria, en la que los servicios de emergencias ensayaron la intervención y atención a dos víctimas; una trabajadora del archivo con una fractura de pierna producida durante la evacuación y un empleado del patronato que sufrió quemaduras e intoxicación por humo. Ambos fueron atendidos por los servicios sanitarios y trasladados a la tienda autoinflable que forma parte de la dotación de seguridad de la fortaleza, para posteriormente escenificar el traslado en ambulancia tras ser estabilizados.

Conforme al cronograma establecido en la intervención, el simulacro terminó 24 minutos después de saltar las alarmas con un balance satisfactorio para todos los participantes, así como para el Patronato del Alcázar, cuyo alcaide el coronel Alejandro Serrano valoró el trabajo realizado durante un año “muy difícil” como es el de la pandemia para seguir reforzando la seguridad “no sólo de nuestros trabajadores, sino de todos aquellos que nos visitan”.

De igual modo, subrayó la colaboración de los distintos servicios asistenciales que participaron en el simulacro, y de forma especial la del cuerpo de Bomberos, con quien el Patronato ha trabajado de forma “coordinada” para poner a punto los nuevos sistemas que forman parte ya del plan de autoprotección de la fortaleza.

Por su parte, la alcaldesa Clara Luquero aseguró que este tipo de acciones sirven para, en el caso de que algún día vuelva a ocurrir algo parecido, esté todo “muy preparado” para proteger la fortaleza, que ha calificado de “elemento identitario del patrimonio de la ciudad”, del que los segovianos están “muy orgullosos”.

GALERÍA | Imágenes del simulacro de incendio en el Alcázar de Segovia