El peso de la lucha vecinal

En junio del pasado año, Maite Mañas se convirtió en la vicepresidenta de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Segovia, desde la que trata de impulsar el asociacionismo y la cultura de barrio

Maite Mañas vota en unos presupuestos participativos del Ayuntamiento de Segovia. / EL ADELANTADO
Maite Mañas vota en unos presupuestos participativos del Ayuntamiento de Segovia. / EL ADELANTADO

Siempre ha trabajado en el sector servicios. Pero hace tiempo que cambió: tiene una pequeña asociación cultural, ‘Las magas’, desde la que trata de fomentar el teatro amateur. Lo que de verdad le hace feliz es el atletismo. Es monitora. En unas semanas, se examinará para convertirse en entrenadora nacional. Maite Mañas también es lanzadora de peso. Hace siete años, se adentró en este mundo por sus hijos. La garra que se requiere para realizar este deporte, se refleja a su vez en su otra pasión. En junio del pasado año, se convirtió en la vicepresidenta de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Segovia. ¿Su objetivo? Luchar por la mejora de la provincia. Y por impulsar la unión vecinal.

Trabajaba en un comercio local en José Zorilla. Pasó a formar parte de la Asociación Comerzio José Zorrilla. Eso fue hace 16 años. Este fue su primer contacto con el mundo asociativo. En ese momento, no había una entidad que representase a su barrio. Mañas tomó el control. Crearon la asociación de vecinos de Santa Teresa-Puente de Hierro. Eran un grupo de cinco personas: entre ello, su padre, su “referente”. Él se encargaría de hacerle los “recados”. Y ahí sigue.

Su intención era renovar la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos. Hacer su aportación. Había llegado el momento de tomar el relevo. Su idea era continuar con el legado. “Se estaba bloqueando”, cuenta. Llegó a “temer” que el trabajo de tantos años se echara a perder. Hace tiempo que se unió a la junta directiva. Además, era su representante en la Confederación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Castilla y León (CAVECAL). Por eso no lo dudó. Y se puso a los mandos.

Durante cerca de dos años, la pandemia alejó a parte de su anterior junta directiva de sus funciones al frente de la entidad. Como no podía ser de otra forma, la crisis sanitaria ha marcado su actividad. Tenían previsto hacer una especie de ‘tour’ por las asociaciones vecinales de la provincia. Pero han tenido que volver a parar en seco.

Tiene claro cuál es su propósito. Sabe de la importancia de involucrar a la gente joven. Con ellos quiere “crear redes”. Le da un gran papel al rejuvenecimiento de la Federación. Desea que esta crezca. Es un proceso que se prolongará en el tiempo. No le importa. Intenta conectar lo que había con lo que vendrá. Solo así se podrá impulsar un sentimiento de vecindad.

Mañas cree que la cultura de barrio y, con ello, el asociacionismo, ha cambiado. De ahí que insista tanto en la renovación de la entidad. “Cada uno miramos por lo nuestro”, lamenta. Le gustaría interconectar todas las asociaciones vecinales de la provincia. Que los segovianos sean un todo. Para poder así fomentar el concomiendo común. Y lograr que los barrios mejoren.

Su labor requiere que esté en continuo contacto con la gente. No solo la conocen los que son sus vecinos “de toda la vida”. También los nuevos. Mañas ha logrado hacerse un nombre en su barrio.

“Creo que se está trabajando bastante”, asegura. Aún así, reprende “el momento” en el que se hacen las mejoras en los barrios. Es una persona muy crítica. No se conforma con cualquier cosa. Considera que, “durante mucho tiempo, se ha abandonado la ciudad”. Para Mañas, las mejoras se han hecho tarde y “de golpe”. Esto le crispa. Y hace que le cueste ver una evolución. No obstante, celebra que se está haciendo lo que Segovia necesita. Está satisfecha. Aunque no del todo. Seguirá luchando. Y siendo el peso del movimiento vecinal.