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Atrio y torre de la iglesia de San Esteban de Segovia. / Nerea LLorente

El catálogo de bienes protegidos de la Junta de Castilla y León incluye 228 en la provincia de Segovia, la mayoría declarados Bien de Interés Cultural (BIC) pero un buen número solo con el expediente incoado para alcanzar esa declaración, lo cual no evita, como subraya la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Ruth Llorente, que “automáticamente, desde el inicio del expediente, se aplique el régimen jurídico especial de protección”.

La Consejería de Cultura y Turismo, a través de una Orden aprobó en junio de 2017 un Plan de Inspección de los Bienes de Interés Cultural de Castilla y León con el objetivo de “documentarlos, conocer su estado de conservación de manera integral para planificar actuaciones tanto de conservación preventiva, como de mantenimiento e incluso en materia de accesibilidad”, explica Llorente, quien indica que se trata de reunir “todas sus características y establecer un marco técnico adecuado con el que planificar intervenciones y trasladárselo a la propiedad, porque tiene el deber conservación”.

Dentro de ese Plan de Inspección, este año la Junta ha formalizado contratos con profesionales para elaborar estudios de diagnóstico de once BIC en la provincia, a los que hay que sumar otros 44 realizados desde la entrada en vigor de esta herramienta, lo que supone casi una cuarta parte de los 228 declarados o incoados en Segovia.

El pasado mes de julio, desde el propio Servicio Territorial de Cultura se acordó uno de esos contratos para la valoración técnica de cinco BIC en la provincia, por importe de 13.425 euros. Se trata de la iglesia de los Santos Justo y Pastor en la capital segoviana, el Palacio de Valsaín (en el Real Sitio de San Ildefonso), el Convento de Santa Isabel y el Palacio del Esquileo, ambos en El Espinar, y la Casa Esquileo de Cabanillas del Monte, en el municipio de Torrecaballeros. La Dirección General de Patrimonio Cultura, por su parte, ha encargado los correspondientes al castillo de Cuéllar, ruinas del castillo de Fuentidueña, Torre de los Mercado-Peñalosa, en Lastras del Pozo; castillo de los Zuloaga, en Pedraza; castillo de Sepúlveda, Torre de Valdeprados y, en la capital segoviana, los de la Casa de la Tierra, Museo de Segovia o Casa del Sol de la Muralla e Iglesia de San Juan de los Caballeros (Museo Zuloaga).

Además, como actución previa al plantear cualquier intervención se contratan estudios y documentos técnicos y este año, de cara a poder valorar y proyectar obras de restauración en la iglesia de San Esteban en Segovia, se han contratado un estudio histórico-documental y el levantamiento planimétrico con un presupuesto conjunto de 20.328 euros.

La responsable del Servicio de Cultura en la provincia advierte que no se trata de proyectos de ejecución de obras sino de “un estudio del estado de conservación, el diagnóstico necesario para una gestión sostenible de los bienes, para conocer si hay que intervenir o no es necesario, así como priorizar actuaciones”.

Comenta, además, que la Consejería ha encargado varios estudios de castillos para un plan específico sobre estas fortificaciones, como antes ya se hizo de todo el arte mudéjar de la provincia. El año pasado destacó el relativo al Convento de Nuestra Señora de los Ángeles o de la Hoz, en el Parque Natural de las Hoces del Duratón, “porque sabemos que es necesaria una intervención”.

En definitiva, se trata de la consecución de los objetivos del citado Plan de Inspección de BIC: documentarlos, conocerlos, gestionarlos de manera integral, desarrollar actuaciones de conservación preventiva, planificar su mantenimiento y conservación y promover la accesibilidad de la ciudadanía a estos bienes patrimoniales.

Paralelamente, se han publicado en el Boletín Oficial de la Provincia este verano anuncios de información pública de expedientes de BIC incoados, como el del Conjunto Histórico de Riaza o el de la Casa de la Tierra en Segovia.

Recuerda Llorente que se trata de expedientes que se iniciaron antes de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, cuando no se establecía ningún plazo de caducidad.

Esta responsable de la gestión cultural en Segovia, adelanta que estos expedientes publicados en el BOP no son ni serán los únicos. “Estamos avanzando para poder armar los expedientes, con la delimitación de protección, abrir el plazo de información pública y, a continuación, resolverlos”, dice.

Reconoce que hay unos cuantos BIC incoados desde hace décadas, muchos en el conjunto de Castilla y León, y la intención de la Dirección General de Patrimonio Cultural es sacarlos adelante. “Es poco probable que no obtengan la declaración porque, sea cual sea el estado en el que se encuentran, siguen manteniendo valores esenciales del patrimonio cultural; muy motivado tendría que estar para que se descatalogue un BIC”, añade Llorente.

casa de la tierra
Fachada de la Casa de la Tierra. / NEREA LLORENTE

Casa de la Tierra

La Consejería de Cultura y Turismo ha sometido a información pública este verano el expediente de declaración de la Casa de la Tierra en Segovia, como Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. La administración autonómica sostiene el expediente, incoado en 1979, en su valor histórico y patrimonial. Con antecedentes en el siglo XV, cuando era conocida como la casa de los pueblos, es sede de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia. El edificio se levantó entre los años 1746 a 1748.

Responde a la tipología de casa palacio con planta en forma de U y tiene dos plantas organizadas al rededor de un patio, con galería porticada en tres de sus lados, formada por columnas de granito. La fachada principal, a la plaza de La Tierra, es obra de Francisco Martínez, en 1748. Está decorada con una amplia pintura mural a base de motivos uniformes de tipo geométrico que rodean grisallas de personajes sin identificar, y otros de tipo vegetal que recuerdan a la típica ornamentación rococó. La fachada a la calle de Juan de Segovia conserva un esgrafiado sencillo.

El expediente delimita el entorno de protección a seis parcelas y tramos de cuatro calles y la propia plaza de la Tierra.