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El sector agrario comienza a percibir los efectos de la crisis a través de la pérdida de empleo, registrándose un total de 20 nuevos parados en la provincia. / EL ADELANTADO

En un mes habitualmente proclive a mejorar las cifras del desempleo, Agosto de 2021 ha roto con la tendencia positiva en la provincia, que encadenaba hasta julio cinco meses consecutivos de descenso en el paro. Aunque el aumento no es muy elevado –el 0,91 por ciento-, el hecho cierto es que 65 personas han pasado el pasado mes a las listas de empleo en la provincia, que cuenta ya con 7.224 parados.

Este dato es extrapolable al común de la región, donde tras cinco meses consecutivos de descenso del paro en dato mensual, agosto rompió la tendencia en Castilla y León y dejó 956 desempleados más que en julio, hasta los 149.023, el 0,65% de incremento, frente al recorte nacional del -4,32, con además 928 cotizantes menos a la Seguridad Social y 3.346 trabajadores menos en ERTE.

Según los datos publicados, por los ministerios de Trabajo y de Inclusión, en términos anuales, Castilla y León anotó en agosto 6.727 parados menos que en el mismo mes del 2020 (-4,32 por ciento), frente a la caída nacional del -12,33 por ciento; y sumó 24.363 afiliados a la Seguridad Social (2,67 por ciento).

En términos mensuales, el paro registrado sólo disminuyó en agosto en Ávila (-0,37%), León (-1,44%) y Soria (-0,40%) y aumentó en Burgos (2,55%), Palencia (0,87%), Salamanca (0,84%), Segovia (0,91%), Valladolid (1,57%) y Zamora (0,69%).

Los datos interanuales siguen siendo positivos, y el número de parados registrados disminuyó en todas las provincias de la Comunidad: Ávila (-2,27%), Burgos (-4,28%), León (-4,87%), Palencia (-6,33%), Salamanca (-6,07%), Segovia (-7,44%), Soria (-3,72%), Valladolid (-1,67%) y Zamora (-5,44%).

Por sectores, la agricultura y los servicios concentraron más de la mitad de los parados registrados en Segovia, con 20 desempleados más en agricultura y 16 en servicios, mientras que en construcción se registraron 4 parados más, en industria 8 y los 17 restantes en el colectivo de personas sin empleo anterior

El paro golpea en agosto casi por igual a hombres que a mujeres, ya que de los 65 desempleados de la provincia 35 son hombres y 30 son mujeres, aunque el desempleo femenino es mayoritario en la provincia con un total de 4.285 mujeres frente a los 2.939 hombres.

En Castilla y León el paro aumentó en todos salvo en agricultura, que anotó 64 desempleados menos que en julio en Castilla y León, con 198 parados más en la industria, 79 en la construcción, 628 en el sector servicios y 115 en el colectivo de sin empleo anterior.

En agosto seguían con un ERTE 9.351 trabajadores en la Comunidad, que suponen 3.346 menos que los 12.697 de julio.

Contratos y prestaciones

El pasado mes se hicieron 69.827 contratos en Castilla y León, que suponen 19.861 menos que en julio, el -22,14 (-23,43), y 13.498 más (23,96) que el mismo mes del 2020; con 4.798 indefinidos, 1.796 menos que el mes anterior; y el resto, 65.029, temporales, 18.065 menos que en julio.

Del total de parados de agosto, y con datos en este caso de julio, cobraron algún tipo de prestación por desempleo 74.965 desempleados en Castilla y León. De los 149.023 parados de la Comunidad a final de agosto, 60.552 son hombres, 659 más que el mes anterior (1,10), y 88.471 mujeres, 297 más (0,34); con 13.043 menores de 25 años, 128 más que el ms anterior (0,99%).

Seguridad Social

El número de afiliados a la Seguridad Social en Castilla y León descendió en 928 personas en el mes de agosto con respecto a julio, lo que supuso un retroceso del 0,10 por ciento y sitúa la cifra total de afiliados en la Comunidad en 936.902, según los datos ofrecidos hoy por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y recogidos por la Agencia Ical.

En el conjunto de España el número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en 19,47 millones de personas, tras registrar un descenso de 118.004 cotizantes con respecto al mes precedente (0,60 por ciento menos).

En la evolución anual, los cotizantes a la Seguridad Social crecieron un 2,67 por ciento en Castilla y León, con 24.363 afiliados nuevos. El ritmo fue mayor en el conjunto del país, donde el dato creció un 3,63 por ciento, al registrar 681.348 más.

Por provincias, y en cuanto a la variación mensual, en agosto hubo tres que perdieron afiliados, con Valladolid a la cabeza con un descenso del 0,76 por ciento (1.673 menos hasta los 217.264), seguida por Burgos con un descenso del 0,59 por ciento (886 menos para 148.192 en total) y Palencia con una caída del 0,31 por ciento (198 menos, para 63.985). Por el contrario, creció un 0,61 por ciento en Ávila (340 más, con un total de 56.462), un 0,54 por ciento en Zamora (320 y 59.961 en total), un 0,48 por ciento en León (785 más y 162.797), un 0,20 por ciento en Segovia (129 y 64.918), un 0,19 por ciento en Soria (79 y 41.249) y un 0,14 por ciento en Salamanca (176 y 122.074).

Incertidumbre en la FES

La Federación Empresarial Segoviana sigue mirando con lupa la evolución mensual del desempleo, y expresa su preocupación por el aumento registrado en agosto, que a su juicio refleja “las incertidumbres que se ciernen todavía sobre la economía, una vez finalice el paréntesis estival”.

En una nota de prensa, la patronal segoviana considera que estos datos “no suponen una evolución positiva en un mes en el que tradicionalmente aumenta el empleo al coincidir con la temporada estival, lo que indica que aún queda margen que recorrer para poder alcanzar una recuperación plena del mercado laboral”.

Además, según FES y CEOE Castilla y León, se observa que la recuperación del empleo está siendo irregular en tanto que no afecta por igual a todos los sectores de la economía, pues seguimos moviéndonos en un entorno de gran incertidumbre, muy condicionado por la marcha de la pandemia, y que en nada se vería beneficiada con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), anunciada desde el Gobierno y que puede provocar una contracción del empleo.

Ante el inicio del nuevo curso político, FES considera, además, imprescindible que todas aquellas medidas destinadas al apoyo del tejido empresarial alcancen su impulso definitivo para estimular la dinamización de la actividad económica y del empleo. Igualmente, es necesario operar con diligencia y efectividad para que los fondos europeos permitan alcanzar los objetivos pretendidos, relanzando las actividades más afectadas por la pandemia y las inversiones estratégicas.