Los profesores de religión de la provincia recibieron la ‘missio canónica’ en la Eucaristía de inicio de curso. / E.A
Publicidad

El obispo de Segovia, César Franco, ha realizado una encendida defensa de la enseñanza de la religión en las aulas y ha criticado el proyecto de Ley de Educación que se tramita actualmente en sede parlamentaria, significando la intención de “devaluar” la asignatura y “relegarla a un mero entretenimiento”.

En la homilía de la solemne Eucaristía que se celebró en la Catedral el pasado domingo para entregar a los profesores de religión la ‘missio canónica’ con la que pueden ejercer la docencia de esta asignatura en los centros educativos, Monseñor Franco recordó que a través de este nombramiento los padres “tienen la garantía de que la formación que reciben sus hijos responde a lo que la iglesia cree y enseña”.

Así, señaló que sacar la signatura del horario escolar y no evaluarla “iría contra la consistencia de la asignatura y relegarla a un mero entretenimiento”, y pidió para los profesores de religión que sean tratados “como el resto de los miembros del claustro de profesores con sus mismos derechos y obligaciones, sin discriminaciones ni censuras de ningún tipo”.

Se refirió también al proyecto de Ley de Educación, lamentando que “no se ha dado el necesario diálogo con las fuerzas sociales propio de una sociedad democrática”, y precisó que hay aspectos “que atentan contra la libertad de enseñanza, como la desaparición del concepto de demanda social, que paradójicamente funciona para la ley de la eutanasia”.

De igual modo, señala que el proyecto pretende quitar la alternativa de la asignatura de religión para los alumnos que no deseen cursarla, así como retirarla del cómputo general de notas para acceder a una beca, lo que en su opinión “supone una devaluación de la asignatura que va en contra de lo que establecen los acuerdos de la Iglesia y el Estado, y de lo que se desprende de la Constitución cuando afirma que la educación se dirige a la formación integral de la persona”.

El obispo rechaza el argumento esgrimido por los colectivos contrarios a la asignatura de religión de que los padres “ya tienen las parroquias para dar catequesis”, y señala que “ignoran con ignorancia cuplable que hay dos modos de enseñar la religión: la catequética que se imparte en las escuelas y la académica, que es propia de la escuela”. De este modo, señala que lo que se hace en la escuela “no es como ha dicho algún político adoctrinamiento ni catequesis, es sencillamente enseñanza académica según su propio método”.

Por todo ello, señaló que los profesores de religión “no tienen fácil su tarea”, ya que la sociedad actual “que se denomina democrática posee demasiados tics de estilo totalitario que no tienen en cuenta que la sociedad es anterior al estado y la familia anterior a la escuela”

Se quiere quitar a Dios de las aulas y de la sociedad –arguyó el obispo- y con esto se conculcan los derechos de los padres a transmitir sus valores religiosos y éticos que dan consistencia a sus hogares y a su modo de vivir. Los rancios prejuicios antirreligiosos y anticatólicos que deberían estar superados, están de moda y pretenden implantar un modelo de sociedad que ha sido denominado por el Papa Francisco como ‘colonización ideológica’”