Material para la realización de la prueba rápida VIH/Sida que requiere la toma de una muestra de sangre. / KAMARERO
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La provincia de Segovia cuenta con una farmacia donde los usuarios pueden realizarse una prueba rápida de VIH y Sida que ayuda a tener un diagnóstico precoz y, con ello, mejores posibilidades de tratamientos. Desde que se puso en marcha este servicio en 2010 hasta la actualidad se han realizado 411 test en la farmacia segoviana y de ellos cuatro han dado positivo. Los años 2017 y 2016 son en los que más pruebas se han hecho, concretamente 71 y 61, mientras que en el presente ejercicio, hasta el momento, se han realizado 31. En todo caso, este servicio tiene en Segovia una mejor acogida que en Ávila, Palencia, Soria y Zamora.

En total, las farmacias de Castilla y León han realizado 9.334 pruebas y han detectado 112 posibles positivos en VIH/Sida con su programa sanitario de asesoramiento y test rápidos.
En la Comunidad son 16 las boticas que ofrecen este servicio: una en Ávila; dos en Burgos; tres León (dos en la capital y una en Ponferrada); una en Palencia; tres en Salamanca; una en Segovia; una en Soria; tres en Valladolid; y una Zamora.

El Programa funciona en Castilla y León desde 2010 e incorpora toda una cadena de protocolos sanitarios que el farmacéutico pone en marcha cuando un paciente así lo requiere. De hecho, tras detectarse un posible positivo en la farmacia, ese ciudadano recibirá, si así lo desea, asesoramiento pormenorizado sobre los recursos disponibles en materia de VIH y se derivará al sistema sanitario.

La información recogida por el farmacéutico tiene un gran valor sanitario: los motivos que llevan a los pacientes a realizarse la prueba, su género o cuáles son las prácticas de riesgo. Todas estas respuestas serán clave para que las autoridades sanitarias puedan trabajar en futuros planes de detección y prevención de la enfermedad.

La realización de estos test rápidos en las farmacias de la Comunidad es fruto de un convenio de colaboración entre la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León y el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León.

Las boticas constituyen un punto de atención sanitaria cercano al paciente, de ahí que muchos opten por este servicio, de carácter anónimo, por la accesibilidad, rapidez y amplio asesoramiento.
Castilla y León fue una de las primeras Comunidades en disponer de este Programa y su valor sanitario siempre ha radicado en que permite incorporar a las oficinas de farmacia en la detección de enfermedades, canalizar al sistema sanitario a las personas afectadas y ejercer una labor de asesoramiento a la población interesada (desde información sanitaria básica a consejos sobre prácticas seguras o contacto con organizaciones vinculadas con el VIH).