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Aunque lleva ya  cuatro meses de trabajo en su nuevo destino, el comisario Miguel Angel Martínez es desde ayer oficialmente el nuevo responsable de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Segovia, tras el acto de toma de posesión que la crisis sanitaria obligó a retrasar hasta una fecha más conveniente.

Llegó en plena eclosión de la pandemia a una de las provincias más castigadas por el Covid-19, labor que ha centrado una buena parte de su trabajo en materia de seguridad ciudadana, pero sin olvidar el objetivo prioritario que le ha traído a Segovia desde Ponferrada (León) donde  ejercía como comisario jefe desde 2017, que no es otro que mantener el marchamo de ciudad segura que ostenta desde hace años.

El salón de reuniones de la sede de la Subdelegación del  Gobierno fue el lugar elegido para el acto protocolario, en el que se cumplieron todos los protocolos sanitarios establecidos a tal fin,  y que estuvo presidido por el delegado del Gobierno en Castilla y León  Javier Izquierdo, al que acompañaron el Jefe Superior de Policía de Castilla y León Juan José Campesino y la subdelegada del Gobierno Lirio Martín entre otras autoridades.

La toma de posesión sirvió como carta de presentación de los objetivos que Martínez  se ha marcado en su trabajo en Segovia, y que expuso sucintamente en su intervención tras recibir de manos de su antecesor en el cargo Manuel de la Fuente el bastón de mando que le acredita como responsable de la comisaría segoviana.

Así,  puso el acento en el trabajo para garantizar la seguridad y los derechos de las personas y colectivos más vulnerables en la provincia, como son las víctimas de violencia de género, la trata de personas o los ancianos y los jóvenes, pero sin olvidar las tipologías de delitos tradicionales ni las nuevas amenazas como el ciberdelito o el terrorismo islamista.

Además, expresó su confianza en la plantilla de funcionarios policiales de la que dispone la capital, y señaló que fruto de su trabajo “se ha conseguido que Segovia sea una ciudad segura”. “El futuro de mi trabajo pasa porque la Policía sea un referente en materia de seguridad en Segovia”, agregó.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, pidió al nuevo comisario de la Policía Nacional de Segovia que preste especial atención a la violencia contra las mujeres durante su toma de posesión, ya que se trata de “un drama de primera magnitud”.

Durante su intervención en el acto, el delegado del Gobierno ha destacado la “acreditada trayectoria profesional” del nuevo comisario jefe, con la que, a su juicio, ha demostrado “a dónde quería dirigir su carrera”.

De su nuevo destino, el delegado ha destacado que la provincia de Segovia es una de las más seguras de España, pero ha subrayado que este extremo no es “producto del azar”, sino de “el esfuerzo de hombres y mujeres cualificados y comprometidos” que integran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, Izquierdo pidió al nuevo comisario no caer en el “conformismo” ante estos datos positivos y le ha retado a “mejorar la situación”.

“Una democracia no será plena mientras más de la mitad de la población no disfrute de igualdad”, ha expresado el delegado, quien ha mencionado como ejemplos de esta falta de equidad las vejaciones o los peligros a los que a menudo se enfrentan las mujeres “por el hecho de serlo”.

“La misión no estará cumplida mientras haya una sola mujer que sufra de esto”, ha apuntado Izquierdo, quien se ha referido a este problema como “un lastre social”.