Una persona visita una de las salas del Museo Esteban Vicente tras su reapertura ayer de su actividad. / Nerea Llorente
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El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente reabrió sus puertas con una “oferta gratuita” ayer, tras una “pausa” en su actividad que se ha alargado por más de 100 días. El complejo museístico mantendrá las exposiciones temporales que el edificio albergaba antes de decretar su cierre, ocurrido el 12 de marzo, ya que ambas fueron presentadas poco antes de que se tuviera que suspender la actividad por la crisis provocada por el coronavirus y muchos interesados todavía no habían conocido las muestras.

Se trata de la muestra ‘La montaña plana. La comarca encantada’, del cuellarano José María Yagüe, basada en el proyecto experimental ‘Semillero de Arte’, que busca provocar una reflexión sobre el arte, la naturaleza y las experiencias vitales de cada individuo entorno a ellas. Y la exposición ‘Destacados’, de la Colección Telefónica, una selección de obras de los grandes maestros que marcaron la historia del siglo XX, así como de los movimientos artísticos a los que se vincularon, con obras de Picasso, Tapiés, Chillida, Juan Gris o Luis Fernández, entre otros.

Ambas muestras podrán visitarse hasta el próxima 6 de septiembre junto a la colección permanente de Esteban Vicente.

La directora del Museo Esteban Vicente, Ana Doldán de Cáceres, admite que se trata de un “arranque tras una pausa”, ya que las exposiciones serán las mismas para que las personas que no pudieron disfrutar de ellas antes de la suspensión puedan hacerlo ahora, ya que se vieron suspendidas con el cierre “al poco tiempo de haber sido inauguradas”.

Aunque indica que durante el cierre se “ha intentando mantener la actividad a través de las ventajas que ofrecía la tecnología digital”, por fin “toca disfrutar de la de la oferta física”, una situación preferente para disfrutar de esta clase de actividad. “El Museo late a la vez que los corazones de las personas que visitan las instalaciones”, aclara.

Doldán indica que la oferta existente es “muy completa”, y la noticia de la apertura “ha tenido muy buena acogida”, por lo que espera que el complejo acoja muchos visitantes en los próximos días. “Creo que va a venir bastante gente, se empieza a recuperar el pulso tras los últimos meses” reconoce, esperando que las salas vuelvan a ser ocupadas y que “cobren vida”.

Sin embargo, lamenta no poder recuperar la oferta destinada para los más pequeños y reconoce su “inquietud” por no poder recobrar estas actividades, a las que confiere una gran importancia. “Vamos a ver como lo recuperamos”, analiza, pero indica la necesidad de acercar a los niños a los museos ya que “lo digital no sustituye a la visita física”.

Sobre la reapertura, la directora admite que están “ilusionados” ya que el cierre supuso “un jarro de agua fría”. A pesar de todo, indica que la sociedad “ha estado al lado del Museo” y que se ha esperado hasta el momento “más conveniente” para volver a abrir, cuando todo estaba listo.

Debido a las restricciones, la directora recuerda que algunas salas tendrán un aforo muy reducido, pero la seguridad debe primar dadas las circunstancias. “Pedimos al público que hagan de las instalaciones un lugar seguro”, recuerda.

“El visitante no tiene que tener miedo de nada”, y recuerda como desde el Museo se garantiza que se han adoptado las medidas de seguridad requeridas.

Sobre el futuro, Doldán reconoce que el Museo se va a tener que ir adaptando a la situación y tener presente esta ‘nueva normalidad’ para “pensar en las programaciones”. “Todas las rutinas han cambiado y nosotros nos tenemos que ir adaptando”, reconoce.

La directora admite que las previsiones aclaran que esta situación se va a alargar en el tiempo sin que nadie pueda estar “completamente tranquilo”, por lo que renovarse para afrontar la situación es la opción más viable para la oferta cultural en general, y para el Museo Esteban Vicente en particular.

Por último reconoce que se necesita primar por la seguridad, y no primar por la “rapidez”. “Hay ilusión, pero también hay que actuar con respeto” ante la situación, admite.

Entre las medidas, el aforo máximo se reducirá a las 190 personas y se impondrá la obligación de llevar mascarilla. Aparte, el Museo recomienda la visita individual a la grupal.