torreon lozoya museo
El arte contemporáneo y la tradición comparten escenario en un museo concebido como un organismo vivo, según sus responsables. / M.G.

Han sido cuatro años de espera, con una pandemia de por medio, pero el esfuerzo ha merecido la pena. La Fundación Caja Segovia pondrá en marcha uno de sus proyectos más ambiciosos con la apertura del Torreón de Lozoya como museo en el que segovianos y visitantes podrán realizar un recorrido por lo más granado del arte provincial en los dos últimos siglos, a la vez que descubrirán uno de los edificios históricos más representativos de la ciudad.

En los ojos de Rafael Ruiz, director del museo, se ve la ilusión y el esfuerzo que el equipo que dirige ha puesto para sacar adelante un proyecto que aspira a complementar la ya de por si amplia oferta cultural y expositiva de la capital con una propuesta novedosa basada en la puesta en valor de las más de 3.500 obras que componen la colección artística que acumuló la extinta Caja Segovia y que ahora custodia y protege la fundación.

Ha sido un arduo trabajo, que ha exigido una selección previa de 1.200 piezas, a las que se suman otras 17 procedentes de donaciones y depósitos con las que el Museo ha completado su oferta expositiva al ser de autores que no están presentes. “Tenemos vocación de museo de arte contemporáneo, por lo que iremos integrando piezas nuevas, ya que este será un museo vivo que reflejará la presencia de nuevos creadores en la provincia”, aseguró.

Además, la intención de la Fundación es la de renovar el catálogo de la exposición de forma periódica para dar cabida en el museo a los más de un centenar de artistas representados en sus distintas especialidades.

Será el día 23 de septiembre la fecha elegida para la inauguración, y a partir de ahí, segovianos y visitantes podrán acceder a la visita a través de una entrada general de cinco euros y otra de dos euros para los segovianos. El precio de las entradas ha sido analizado por los responsables de la fundación, que ha optado por cantidades asequibles que no impidan el acceso y que a la vez ayuden a sufragar los ingentes gastos de manenimiento de un edificio histórico.

La inversión realizada por la Fundación para transformar el edificio se ha elevado por encima de los 350.000 euros, ya que la remodelación exigía la instalación de un ascensor, así como la de un sistema anti incendios, a lo que hay que añadir los gastos de adaptación de las salas, la renovación de los sistemas de vigilancia y alarma y la adecuación de los espacios a las exigencias.

De este modo, la visita permitirá conocer estancias del Torreón hasta ahora inéditas, como la torre, cuya parte superior permitirá ofrecer al público una vista privilegiada de la ciudad en 360 grados. “No hemos querido que el edificio quedara anulado con un espacio hermético -explica Ruiz-, y hemos puesto mucho cuidado en mantener aspectos originales como la magnífica azulejería de los zócalos, de origen renacentista o los suelos, también originales del edificio”.

Las diecisiete salas que integran el museo de la Fundación Caja Segovia ofrecen un recorrido temático que arranca con dos primeros ámbitos en los que se da cuenta del origen de la colección, contemplando a la antigua entidad de ahorro tanto desde el punto de vista financiero, como desde su labor social y cultural. A continuación, el género del paisaje -el más presente en la colección y el más practicado por la plástica contemporánea segoviana- protagoniza varios ámbitos, haciendo un recorrido desde sus primeros pasos a principios del siglo XIX hasta las propuestas más recientes, contando con obras de artistas como Ferdinando Brambilla, Pedro Pérez de Castro, Ignacio Zuloaga, Darío de Regoyos, Aurelio García Lesmes, Lope Tablada de Diego o Jesús Unturbe entre otros.

La tercera sección está protagonizada por la figura humana considerada desde diferentes perspectivas: la historia, la religión, los arquetipos, los mitos y la personalidad artística. En este apartado se contempla también el retrato monetario, figurando en él más de cuatrocientas monedas y medallas acuñadas en la ceca segoviana, cuya cronología abarca desde la antigüedad romana al Gobierno Provisional surgido de la revolución de 1868.

Junto a este importante conjunto numismático, se exponen pinturas y esculturas de artistas como Juan Pablo Sánchez, Eduardo Chicharro, Aniceto Marinas, José Antonio Abella, Federico Coullaut-Valera, Manuel Benedito, Carlos Muñoz de Pablos, etc.

Dos nuevas salas se dedican al papel como soporte, albergando parte de la numerosa colección de estampas que posee la Fundación, así como de libros, dibujos, acuarelas e ilustraciones, en una horquilla cronológica que va desde el siglo XVI hasta nuestros días.

El último apartado del museo se dedica a la reflexión sobre la presencia del objeto en la vida de las personas y las diferentes perspectivas con las que aparece en el arte, desde el bodegón o naturaleza muerta, al objeto como símbolo. En esta sección se incluyen las piezas más emblemáticas de cristal de La Granja que adquirió Caja Segovia, así como objetos de porcelana de Meissen, estampas de Daniel Gil Martín, esculturas de Santos Sanz, Gregorio Herrero, Rafael Muyor y Aniceto Marinas, pinturas de Rosa Pérez Carasa, Xavier de la Pezuela, Pilar Coomonte, Ricardo Renedo, Amadeo Olmos, Nicolás Gless, Francisco Orcajo, Marta Iglesias, José María Yagües, Domingo Otones, Eulalia Ruiz, etc.

Una visita virtual complementa la oferta expositiva del museo

Aunque el museo abrirá presencialmente al público el próximo jueves, las nuevas tecnologías permiten desde el pasado 18 de agosto la posibilidad de realizar una visita virtual al museo a través de la página web de la Fundación Caja Segovia (www.fundacioncajasegovia.es), así como a otras dependencias del mismo edificio.

A través de esta herramienta, que ha sido creada por la empresa segoviana Panoramum, y que ha contado con el patrocinio de CaixaBank, el visitante puede moverse libremente por el inmueble, recorriendo las salas del museo, su patio y jardín, los espacios de exposición temporal (donde ahora se celebra la muestra ‘Rembrandt. Genio de la estampa’), e incluso subir a lo alto de la torre.

La visita virtual ofrece, asimismo, la posibilidad de informarse sobre diversos aspectos históricos y artísticos del edificio, así como de cada una de las obras de arte que alberga (autor, título, cronología…). En cuanto a las visitas presenciales, Rafael Ruiz señaló que la intención de la fundación es potenciar las herramientas digitales como complemento y ayuda al visitante, que a través de su tablet o teléfono móvil puede recorrer las salas y obtener información de cada una de las piezas. Pese a ello, no descarta la organización de visitas guiadas en función de la demanda de visitantes.