El miedo al Covid impulsa el uso de la maquinaria de recolección de uva

Las dificultades para cumplir con los protocolos sanitarios, y el riesgo a las consecuencias de un brote hace que los empresarios aprovechen este año para trabajar lo menos posible con temporeros

La campaña de este año será sobre todo de máquinas vendimiadoras. Su trabajo, preparado para las fincas con vides en espaldera, se verá intensificado para evitar en todo lo posible el uso de la mano de obra con temporeros, como se ha venido haciendo muchos años. Pero el miedo al coronavirus y los problemas que puede generar si se producen órdenes de confinamiento, ha llevado a los viticultores a demandar el alquiler de máquinas vendimiadoras.

“Se van a poner las botas”, asegura uno de los bodegueros de Segovia, que reconoce que mientras que han bajado los precios de la uva, pueden subir los que cobren los profesionales de la maquinaria. Ello también será complicado para los productores más modestos, que también suelen ser los últimos a los que se les recoja la uva. “Muchos racimos se van a quedar sin recoger”, añaden las mismas fuentes. También es cierto que la vendimia mecánica precisa de condiciones de temperatura y humedad más exigentes que la recogida manual.

Venancio Andrés, de Bodegas Zarraguilla, en la DO Valtiendas, asegura que en su zona cada vez hay menos majuelos y todos los nuevos viñedos se colocan en espaldera.
Pedro Ruiz, de bodegas Ossian (Rueda) y Pago de Carraovejas (Ribera de Duero) afirma que en los casos de las viñas en espaldera utilizan máquinas vendimiadoras. En todo caso, también cuentan con viñedos viejos, centenarios, que no pueden ser vendimiados mecánicamente, por lo que se utiliza la recogida con mano de obra.

Protocolos de prevencións anitaria durante la campaña en Ribera de Duero

El Consejo Regulador de la Ribera del Duero está aplicando un protocolo de toma de muestras para pruebas PCR a temporeros como medida de prevención de la Covid-19 durante la campaña de vendimia 2020.

Esta denominación se suma así a la iniciativa de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, que ha impulsado esta medida en toda la comunidad autónoma. Aunque esta labor no entra dentro de las competencias específicas del Consejo Regulador, que se encarga de salvaguardar, identificar y garantizar la calidad de los vinos elaborados por las bodegas de la DO, el órgano de gobierno ha decidido implicarse activamente en esta campaña de control, consciente de la excepcionalidad de la situación que ha traído consigo la pandemia y con el objetivo de ayudar a sus socios adscritos (viticultores y bodegueros).

El Consejo Regulador será el encargado de coordinar la realización de pruebas PCR a los vendimiadores que estén trabajando fuera de la zona básica de salud donde residen. Es decir, temporeros llegados de otras zonas, también aquellos que, procedentes de la propia comarca, desarrollen esta actividad en una provincia diferente (por ejemplo, que residiendo en Peñafiel vayan a vendimiar a la Ribera soriana, o segoviana).

Las muestras realizadas se entregarán a la administración regional para que sean analizadas en el Laboratorio de Sanidad Animal en Villaquilambre (León). La empresa contratada para la toma de muestras será también la que comunicará a los implicados el resultado de la prueba y, por lo tanto, informará de las medidas a tomar.

Puntos de tomas de muestras

La toma de muestras comenzará en las fechas inmediatamente anteriores al comienzo de la recogida de uva. Está previsto que se realice en tres puntos de la Ribera del Duero: Peñafiel, Aranda de Duero y San Esteban de Gormaz, aunque no comenzará a la vez en todos los puntos ya que la toma de muestras se irá adaptando a la evolución y necesidades de la vendimia.

Para ello el Consejo Regulador colabora un laboratorio que proporcionará el equipo humano necesario y los desplazará hasta la DO, como también los hisopos nasales para la toma de muestras y todo el material necesario. Esta empresa se encargará de la toma de las muestras en los tres puntos citados, disponiendo unidades móviles en el caso de que se requieran.

El Servicio Territorial de Agricultura recogerá las muestras tomadas en dichos puntos y las trasladará al Laboratorio Regional de Sanidad Animal para su análisis. Los resultados serán enviados por la Junta al laboratorio y éste a los interesados.