Durante el año 2023 en la provincia de Segovia, los lobos han matado 1.062 cabezas de ganado, de las cuales un 67% corresponden a ganado vacuno y un 32% al ovino. Según detalla la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Segovia a través de un informa, estas 1.062 cabezas se corresponden a 737 ataques a lo largo de todo el año, de los que de media en el ganado vacuno matan un animal por ataque y en el ovino matan cuatro por cada acometida.

A nivel de Castilla y León, durante el 2023, han acabado con 5.566 cabezas, en la que la provincia de Segovia es la «segunda más afectada», según expone Asaja, tanto en número de ataques como de cabezas muertas, después de Ávila.

Desde el año 2019, las cabezas muertas de ganado han aumentado un 66% en la provincia, casi a la par del número de ataques que se ha visto incrementado en un 64%. Estos incrementos provocan graves daños económicos a los ganaderos, que ven afectados su cabaña ganadera con pérdida de animales y disminución de los rendimientos productivos. Otra parte de los ataques y del daño, como son los perjuicios indirectos, a menudo son difíciles de demostrar y quedan fuera de esta contabilidad, al igual que ocurre con las cabezas muertas que muchas veces el ganadero no es capaz de encontrar.

Desde Asaja Segovia, reclaman que «se realice un control poblacional del lobo mediante la caza regulada, porque si no, no va a estar el lobo en peligro de extinción, sino los ganaderos de extensivo».

Desde la organización agraria señalan que «seguiremos en el juzgado defendiendo a nuestros ganaderos hasta que consigamos revertir la situación. Próximamente haremos entrega de nuestra recogida de firmas a las Administraciones Públicas, para hacerles ver lo delicado de este asunto y el perjuicio tan grande que causa a nuestras explotaciones de ganado extensivo».