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Un solar de La Lastrilla, en fase de construcción de viviendas. / KAMARERO

El ‘ladrillo’ ha logrado sobreponerse en Castilla y León al parón de la actividad provocado por la pandemia, de forma que el impulso de las promociones de vivienda ya superaban a las que se proyectaban en 2019. La recuperación, que presenta un vigor mayor que en el conjunto del país, se debe a la fortaleza que muestra el sector de las casas unifamiliares, que han vuelto a ganar terreno a los pisos.

En el primer trimestre se dieron 202 visados de dirección de obra nueva en Segovia, un 69,7% más que en el mismo periodo de 2020 (119), especialmente lastrado por la fase más dura del confinamiento. El grueso de esos visados se concedieron para vivienda unifamiliar, que recibió 177 permisos, un 73,5% más respecto al primer semestre del año pasado. El resto, 25, se concedieron para viviendas en bloque, un dato que supone un 47,1% de incremento interanual.

Según los datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana recogidos por ICAL, los promotores han solicitado un total de 2.539 visados de dirección de obra para levantar nuevas viviendas en Castilla y León, lo que supone un 30,88% más que en 2020, cuando en el primer semestre de 2020 se contabilizaron 1.940. Además, la cifra acumulada de enero a junio es superior a la que se registró en 2019, cuando alcanzaron los 2.381, y se acerca a la de 2011, cuando el sector promovió 2.802.

Una buena tendencia

Además, el sector de la construcción residencial ha logrado que la recuperación en Castilla y León sea más dinámica que en el conjunto del país. De hecho, en España de media los visados solicitados por los promotores aumentaron entre enero y junio un 20,96%, al situarse en los 50.766, frente a los 41.970 del mismo periodo de 2020. También en este caso los chalés y adosados presentaron una mejor evolución que los pisos, aunque su número sigue siendo muy superior a las viviendas unifamiliares.

Por tanto, este primer semestre ha sido el mejor en nueve años para los constructores de Castilla y León, si bien el confinamiento y restricciones del pasado ejercicio podrían haber retrasado a este año proyectos ya maduros, que ahora con la mejora de la evolución epidemiológica han visto la luz.

El impulso fue generalizado en toda la Comunidad, excepto en Burgos y León que experimentaron una caída de la actividad en el ámbito residencial. En estas dos provincias, los visados de dirección de obra para viviendas cayeron un 39,77% en el primer caso y un 2,67% en el segundo.

Los aumentos más espectaculares se registraron en Valladolid, donde la cifra de permisos para levantar viviendas se disparó un 123,77%, y Salamanca, donde casi se duplicaron (un 92,21% más). También destacaron los incrementos de Ávila (56,72%) y Zamora (55,74%). Más moderados fueron los de Soria, con un 12,73% más, y Palencia, con un 1,6%.

La patronal teme la Ley de Vivienda

El presidente de la Confederación Castellana y Leonesa de la Construcción, Javier Vega, señaló que la futura Ley de Vivienda afectará “gravemente” no solo a la oferta de viviendas, sino también al conjunto del sector, que auguró, sufrirá “una importante disminución en la actividad y la consiguiente destrucción de empleo”.

Expuso que establecer una reserva del 30% de la edificabilidad a vivienda protegida y la mitad de esta a alquiler social producirá un efecto de reducción y expulsión de la inversión, tanto nacional como extranjera, desplazándose además entre comunidades en función de si aplican o no esta norma, y fuera del país. “Rechazamos cualquier tipo de intervencionismo de las Administraciones Públicas en los mercados para romper la irrenunciable ley de la oferta y la demanda y del libre mercado”.