El escritor Pablo Albo ha abierto esta noche el XXI Festival de Narradores Orales de Segovia. / Kamarero
Publicidad

La XXI edición del ciclo de Narradores Orales que organiza la Concejalía de Cultura ha comenzado esta noche en un escenario nuevo, el Jardín de los Zuloaga, y con un narrador, Pablo Albo, que repetía respecto a la edición de 2019 pero que entonces no pudo actuar como hubiera querido debido a una tormenta.

Su humor surrealista era la baza que ha jugado el director del festival, Ignacio Sanz, para abrir esta atípica edición marcada por las medidas de seguridad por la crisis sanitaria de la Covid-19.

Mañana martes le toca el turno, a las 22 horas, a Quico Cadaval, maestro de los narradores orales, uno de los puntales del festival, según Sanz.

El gallego, “hijo putativo de don Álvaro Cunqueiro”, según el director del ciclo, es también hombre de teatro, escritor y conferenciante.

En sus historias, además de un aparato verbal desbordante y florido, late siempre un afán ético que le han convertido en el maestro de la narración oral. El festival continúa hasta el próximo domingo.