Es época de siembra de muchos cultivos en la provincia, por lo que los hortelanos ya pueden volver a sus terrenos. /KAMARERO
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Desde ayer ya se puede ir al huerto. El Gobierno levanta la anterior prohibición, que impedía desplazarse a las huertas de autoconsumo, lo que había generado ya muchas quejas y críticas en todas las comunidades, que reclamaban desde hace días una modificación. En Segovia, algunos alcaldes, a petición de sus vecinos,  habían solicitado a la subdelegada del Gobierno que interfiriera para permitir el acceso a los huertos, al considerarlos como espacios sin riesgo dentro de la pandemia del coronavirus. Incluso, la Asociación de Cultivadores del Judión de La Granja había remitido una carta a la Subdelegación del Gobierno para expresar “su profunda preocupación por la posibilidad de que este año se pierda la cosecha de esta popular legumbre debido a la orden de abandonar el cuidado y el cultivo de las parcelas donde se siembra por el decreto del estado de alarma”.

La situación ha cambiado y el Boletín Oficial del Estado de ayer publicaba la orden por la que se permite “la realización de actividades no profesionales de cuidado y recolección de producciones agrícolas”. El Gobierno justifica este cambio en la evolución de la crisis sanitaria que se desarrolla en el marco del estado de alarma, que “obliga a adaptar y concretar de manera continua las medidas adoptadas, para asegurar la eficiencia en la gestión de la crisis”. Además, añade que “la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura considera que la creación de huertos puede mejorar la seguridad alimentaria en distintas formas”.

La nueva orden establece que el desplazamiento para el cuidado y recolección de los huertos queda autorizado, “siempre que se hallen en el mismo término municipal al del domicilio, o en uno adyacente al mismo”. Ese requisito de proximidad podrá exceptuarse en “situación de necesidad”, considerándose como tal: el cuidado y alimentación de animales y el cuidado o recolección de huertos de autoconsumo, “en aquellos casos que, en atención a la situación socioeconómica del interesado, el consumo del producto de los mismos resulte imprescindible para atender a su subsistencia”.

En todo caso, la orden señala que los desplazamientos se realizarán con todas las normas dictadas por las autoridades competentes para garantizar la protección de la salud y la seguridad de los ciudadanos. Además, los trabajos se llevarán a cabo de forma individual, salvo que se acompañe a personas con discapacidad, menores, mayores o por otra causa justificada, y por el tiempo indispensable.

La noticia ha sido muy bien acogida, también en la provincia de Segovia, donde se registran muchos huertos. Así, la alcaldesa de Hontanares de Eresma, María Vallejo, afirmaba ayer que estaban “encantados” con la nueva orden, en un pueblo con mucha zona hortícola, y mucha superficie dedicada al cultivo del popular judión de La Granja, con marca de garantía, que a mediados de este mes ya tiene que ser sembrado.

Igualmente se manifestaba Gregorio Sastre, alcalde de Fresneda de Cuéllar, que hasta ayer no entendía que un agricultor profesional pudiera ir al campo a trabajar, como él mismo, y un hortelano no pudiera hacerlo en su pequeña parcela. Aunque la noticia ha sido bien recibida, Gregorio Sastre añadía que en Fresneda, al estar más cerca de Valladolid que de Segovia, “muchas de las huertas son de segundas residencias, y no se pueden desplazar de otra provincia”.

Por su parte, el alcalde de Muñoveros, Luis Miguel Borreguero, consideraba una contradicción que se hubiera limitado el desplazamiento de la gente a los huertos en una zona de tan escasa población, donde “es casi imposible juntarse dos personas en un camino”. “Al huerto va una persona y no tiene contacto con nadie”, añadía. “Parece una contradicción que la agricultura se considere una actividad esencial y el cultivo de un huerto no lo sea”. Y de la misma opinión era el alcalde de Lastras de Cuéllar, Andrés García, quien no comprendía que se hubiera prohibido en un principio ir al huerto, para cultivar productos naturales.

Rectificar es de sabios, y el Gobierno lo ha hecho, así que los hortelanos ya pueden mantener su afición por la tierra.