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Un pequeño mercado de suvenires ucranianos y otros productos se habilitó en la Avenida del Acueducto. / NEREA LLORENTE

El calor no pudo vencer a las expectativas solidarias que acompañaban al Festival ‘Segovia con Ucrania’. Cientos de personas pudieron disfrutar durante este sábado de una jornada llena de actividades culturales, deportivas o gastronómicas orientadas a recaudar fondos para enviar material humanitario a Ucrania, cuando se cumplen ya casi cuatro meses de la guerra.

“Aunque la gente se haya relajado, la guerra en Ucrania aún permanece. La ayuda no puede parar”, aseguró Mariana Radvanska, presidenta de la Asociación de Ucranianos de Segovia, entidad organizadora del evento. Acompañada de una veintena de voluntarios, entre los que hay compatriotas y segovianos, no dudó en idear una jornada especialmente orientada a recaudar fondos, pero también a recordar que las acciones solidarias no deben caer en el olvido.

“La llegada del verano era un momento propicio para conseguir fondos que permitan comprar y enviar medicamentos, equipo sanitario y, si es posible, una ambulancia” al país en guerra, según advirtió. Tanto Mariana Radvanska como otros voluntarios ya tienen una gran experiencia en organizar llamamientos solidarios y gestionar grandes envíos a Ucrania. Como recordó la presidenta, “hemos llegado a mandar 25 toneladas de ayuda humanitaria”.

El próximo lunes, 20 de junio, es el Día Mundial de los Refugiados. De ahí que este sábado fuese el día apropiado para llevar a cabo este festival. Aunque no se habían imaginado una ola de calor de tanta intensidad, esta fue superada por una ola solidaria.

Gran participación

La jornada comenzó con una marcha a las 10.00 horas, que contó con la colaboración del Instituto Municipal de Deportes de Segovia. En ese preciso momento, decenas de personas vestidas con camisetas blancas que tenían el dibujo de un pequeño corazón azul y amarillo -colores de la bandera de Ucrania- se congregaron en la Avenida del Acueducto.

Este fue el escenario principal del festival, pues en el mismo espacio se desarrolló posteriormente una clase de zumba, que fue impartida por monitores de Dreamfit. También se celebraron varios talleres y juegos dirigidos a los más pequeños, lo que se unió a un mercadillo solidario en el que pudieron encontrar diferentes suvenires ucranianos y otros productos, como son camisetas, bolsas o los ‘Amigurumi’, peluches de ganchillo realizados por mujeres ucranianas en riesgo de exclusión social y laboral que recientemente han llegado a España.

En suma a ello, otro aspecto destacable es que los vendedores eran personas refugiadas que no habían dudado un segundo en embarcarse en esta iniciativa. “Muchas de ellas son alumnas de los cursos de castellano que hemos impartido en el Centro Cívico de San José y con esta actividad pueden practicar el idioma”, destaca Mariana Radvanska.

Como no podía ser de otra manera, los participantes en el festival disfrutaron de una paella solidaria bajo los soportales del lugar, al que asistió la concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Segovia, Raquel de Frutos. Después, tuvo lugar una subasta de cuadros de Olga Prin, pintora ucraniana; y también un sorteo de regalos cedidos por algunos comercios colaboradores de toda la provincia.

Finalmente, una gala de magia, con amplia acogida y celebrada en el Teatro Juan Bravo, puso el broche de oro al festival solidario. A la espera de obtener la cantidad recaudada definitiva, fuentes de la organización se enorgullecen de la buena acogida que han tenido las actividades.

El trabajo continúa

Este éxito explica que ya se contemplen nuevos eventos futuros. “Vamos a hacer más actividades, aunque de otros tipos para que sean más diferentes; estamos pensando en ideas distintas e innovadoras”, aclaró la presidenta de la Asociación de Ucranianos.

En suma a ello, “no paramos”, insiste. Por el momento, se está trabajando en la organización de campamentos de veranos para niños, con el objetivo de facilitar la conciliación laboral de sus padres. “Estamos viendo cómo podemos gestionarlos y las horas que queremos englobar, aunque aún nos faltan voluntarios”, subrayó. De ahí que cualquier ayuda sea bienvenida, solo es necesario preguntare o dirigirse a esta Asociación.

Ana María Criado (Segovia, 1998). Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid.