La segoviana Elena Artalejo supervisa las obras que se están realizando en la estación de Chamartín. / E.A.
La segoviana Elena Artalejo supervisa las obras que se están realizando en la estación de Chamartín. / E.A.

Tuvo varios referentes. Pero hubo una persona que le marcó especialmente. Era amigo de sus padres. Veía lo que hacía. Le interesaba lo que le contaba. Y esto fue lo que le ayudó a elegir el camino que tomaría su vida. Años después, Elena Artalejo (1980) siguió sus pasos y se convirtió en ingeniera de Caminos, Canales y Puertos. Siempre le habían gustado las presas y los ferrocarriles. A esto se unió su deseo de mejorar la vida de la gente. Estaba convencida de que esa profesión le permitiría cumplir su propósito. Y así fue. Ahora es la Directora Corporativa de Adif Alta Velocidad. Antes había ocupado diferentes cargos de responsabilidad en la compañía.

Artalejo era consciente de que se iba a introducir en un mundo masculinizado: el porcentaje de mujeres era muy reducido. Esto no le supuso ningún problema. “En mi profesión, ser la única mujer ni me ha favorecido ni me ha perjudicado en nada”, asegura. De hecho cree que, desde su incorporación al mercado laboral, esto ha ido cambiando: la presencia femenina es cada vez más habitual. Además, contaba con el gran apoyo y ejemplo de esfuerzo y sacrificio de sus padres.

Al tiempo que estudiaba el último curso, la segoviana realizó prácticas en el Canal de Isabel II de Madrid. Tras licenciarse y pasar algo más de un año en una empresa constructora, volvió a este ente público. Se preparó la oposición del Canal de Isabel II y la de Adif: aprobó las dos. Ambas eran “interesantes”. Se decantó por la segunda. “Era una empresa mucho más grande y podía tener mayor capacidad de desarrollo profesional”, explica.

Han pasado 15 años, pero no ha logrado olvidar el día que se incorporó a la compañía: el 26 de diciembre de 2007. Emocionada, cuenta que, el día 22, se inauguró la línea de alta velocidad Madrid-Segovia-Valladolid. Fue a la estación. Y vio cómo llegaba el primer tren. Esto le marcó. No por lo que vio, sino por quién le hacía compañía: su abuelo.

Esto supuso su separación definitiva de Segovia. Al principio, le mandaron a la línea de Madrid-Levante –en construcción-, como Directora de Obra. Allí estuvo dos años. Posteriormente, se hizo con el cargo de Jefe de Infraestructura en la ampliación de la estación de Atocha. Desde 2020, es Directora Corporativa de Adif Alta Velocidad. Es la mujer más joven que ocupa un puesto de dirección en esta empresa.

Su trabajo conlleva una gran responsabilidad. “Es una palanca tractora para poder ejecutar las obras de Alta Velocidad en toda España”, sostiene. Compaginarlo con su vida personal, no es sencillo. En 2014 y 2015 tuvo a sus dos hijas. “Es muy complicado mantener el ritmo y conciliar”, lamenta. Trata de cuadrar su horario: “Intento que, familiarmente, se note lo mínimo posible”, garantiza. Esto es lo “más duro”. Su principal objetivo es darles un “tiempo de calidad”. De ahí que tenga claro que, “en el momento en el que el trabajo pueda afectarle a ellas”, las antepondrá.

Artalejo demuestra que las mujeres jóvenes son capaces de liderar grandes empresas. La segoviana está “orgullosa” de su trayectoria. Es feliz cuando comprueba que puede superar los “complejos retos” que le plantean. Le “encanta” lo que hace. Quiere seguir aprendiendo para consolidarse en su puesto de trabajo. Y, sobre todo, desea transmitirle a sus hijas que el esfuerzo y el trabajo duro, sí tienen recompensa.