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En el libreto promocional del musical ‘Anastasia’, Javier Navares asegura con humor haberse formado como cantante ‘en los mejores karaokes de Madrid’, aunque después de verle y escucharle sobre el escenario queda demostrado que la afirmación oculta años de trabajo y experiencia formando parte de algunos de los musicales más exitosos que se han podido ver en los últimos años en la Gran Vía madrileña.

El actor y cantante segoviano disfruta ahora junto a sus compañeros de reparto del éxito de un musical que afronta su segunda temporada en el Teatro Coliseum de Madrid tras el arrollador éxito de su primera temporada, donde el apoyo del público y de la crítica ha revalidado su permanencia en la oferta de espectáculos en la ‘milla de oro’ del género en la capital de España.

Navares asegura que su trabajo en ‘Anastasia’ – donde interpreta a Vlad, un buscavidas que se hace pasar por miembro de la nobleza rusa para intentar sacar provecho- es “emocionante y excitante”, y asegura que el espectáculo “es una mezcla entre ficción y realidad, entre leyenda e historia que se resuelve con genialidad”. “Es cierto que tiene dos referencias muy claras como son la película de animación y la que protagonizó Ingrid Bergman en los años 50 –explica- pero el musical conserva su base histórica y mezcla los momentos históricos de forma muy atractiva para el espectador”.

En cuanto a su personaje, el actor segoviano confiesa sentirse “enamorado” de un tipo como Vlad, al que define como “un golfo, un vividor que vivió buenos tiempos en la época de la corte del Zar y que tras la caída del régimen tiene que subsistir engañando al prójimo”. “Es un personaje entrañable, que empieza con el objetivo de sacar provecho de la situación y que al final olvida su propio interés para ponerlo al servicio de Anastasia”.

Con una amplia experiencia en el teatro musical, donde ha participado en producciones como ‘Hoy no me puedo levantar’, ‘Mamma mia’ o ‘La Familia Addams’ entre otras, Navares asegura que el trabajo de un actor en este género “no es diferente al del teatro convencional, ya que la única diferencia es el tiempo en cartel y los recursos que se emplean”.

“Al final, de lo que se trata es de que la verdad esté en el escenario y transmitirla al público todos los días –señala Navares-. El teatro es el arte de la repetición y después de 400 funciones, el truco está en no caer en la mecanización, en no ser un robot y dar carne al personaje”.

Además del musical, Navares tiene una carrera de 20 años de trayectoria en teatro y TV, y hace apenas dos años pasó por el Teatro Juan Bravo con la obra ‘El Plan’, uno de sus últimos éxitos sobre el escenario. Se considera profeta en su tierra y hace gala de su condición de segoviano porque “es importante reseñar mi origen y llevarlo con orgullo”. También asegura estar al corriente de la vida cultural de Segovia, sin olvidar a Cantalejo, el pueblo de su madre, donde intenta “echar una mano cuando me la piden” para llevar el teatro al Centro Cultural José Rodao.