El sonido de los órganos en la Catedral brilló en el concierto. / ANTONIO ZAMBRANO

En este concierto pudimos comprobar cómo una posibilidad, entre otras muchas, de la puesta a punto de los dos órganos es la audición de batallas, género tan frecuente en las partituras para el instrumento durante el Renacimiento.

El programa preparado por los músicos Pablo Márquez y Atsuko Takano, dos grandes organistas con muy buenos curriculae, era muy variado, ya que junto a tres ejemplos de batallas traía un tiento de sexto tono de Correa de Arauxo, una transcripción de Pablo Márquez para dos órganos del concierto en la menor de Vivaldi, según transcripción de Bach. También estaban en el programa dos tocatas de Aurelio Bonelli, la Cleopatra y la Athalanta, una canción de Ruggiero Trofeo y el primer movimiento de la sonata en la menor de Carl Philipp Emanuel Bach.

Como colofón al concierto nos ofrecieron una miniatura para órgano ibérico a cuatro manos de los dos ejecutantes en el órgano del Evangelio, basada en la canción tradicional japonesa ‘Sakura Sakura’ (flor del cerezo).

El salto dado por la Catedral con la obra de restauración de los dos órganos ha supuesto un antes y un después en la dinamización de la música de órgano ibérico en todo el mundo, ya que con teclado partido solo hay pocos ejemplos comparables en España, Portugal y algún otro en Sudamérica y Filipinas como muy bien dijo D. Alfonso María Frechel en las palabras de introducción al concierto.

Pablo Márquez Caraballo es organista de la Catedral de Valencia y catedrático de clavecín del Conservatorio Superior de Castellón. También es compositor como lo demostró con la miniatura, ya citada, donde la belleza de lo pequeño se relaciona con lo trágico.

Atsuko Takano es directora musical y organista titular de San Nicolás de Valencia. Ha estudiado en Bremen (Alemania) con H. Vogel, H. Davidsson, B. Röllecke, Belloti y U. Davidsson y en el Conservatorio de Amsterdam (Holanda) con Jacques van Oortmerssen graduándose en San Bavo de Haarlem (Holanda).