Maqueta del estudio cinematográfico, el primero de Europa, que Méliès construyó en la ciudad de Montreuil. / Kamarero
Publicidad

La luz tenue del interior de las barracas de una feria de principios del siglo pasado, una esmerada recreación, recibe desde ayer en la Plaza Mayor de Segovia al visitante para mostrarle a continuación las maravillas del nacimiento de una industria creativa, la del cine, de la mano de una figura pionera, el francés Georges Méliès que dio el paso fundamental del documental al espectáculo de entretenimiento de ficción como fenómeno popular.

Organizada y producida por la Caixa, con la participación de La Cinémathèque Française, llega a la ciudad coincidiendo con la Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia (Muces) aunque su estancia se prolongará hasta el 9 de diciembre, por lo que tanto promotores como responsables municipales esperan que reciba miles de visitantes.

A ello contribuirá sin duda que la entrada es gratuita y pueden concertarse visitas guiadas tanto para el público en general como para escolares.

Dice su comisario, el guionista y escritor Sergi Martín, que “tiene sentido la coincidencia de esta muestra –que tiene por título ‘Empieza el espectáculo. Georges Méliès y el cine de 1900’– con la inauguración de un festival de cine como Muces”, especialmente en un momento en el que el cine está cambiando, según explica, con el cambio del consumo de productos audiovisuales ante el desarrollo de plataformas que ofrecen en la intimidad del salón o cuarto de estar una oferta con mucha producción de series, lo que influye incluso en la narrativa. De esta manera, este experto en cine considera que la exposición invita a una reflexión sobre “hacia dónde queremos que vaya el ocio audiovisual”.

En cualquier caso se trata de un montaje con un claro sentido divulgativo para todos los públicos que, a través de un formato innovador e itinerante, valiéndose de reproducciones de aparatos, maquetas, objetos de época y copias de fotografías, así como proyecciones de filmes, con especial atención a la película ‘El viaje a la Luna’ (1902), traslada a los visitantes en un espacio de 200 metros cuadrados al ambiente de principios del siglo XX.

La ambientación como una o varias barracas de feria cobra sentido cuando se conoce, por ejemplo, que el incendio del Bazar de la Caridad en 1897, mientras se proyectaba una película, cuando el cine apenas tenía un año de vida, en el que 140 personas de la alta sociedad parisina murieron atrapadas, fue, entre otros accidentes, el desencadenante de la idea de que el cine era muy peligroso entre la sociedad burguesa de la época y la prohibición de estas proyecciones salvo en salas seguras, lo que resultaba muy costoso.

Los feriantes, sin embargo, estaban poco controlados y acogieron el cine como una atracción que se convirtió rápidamente en un gran éxito entre las clases populares. Las circunstancias que facilitaron ese éxito y la visión de futuro de Méliès sirven de hilo conductor de esta exposición con tres ámbitos: Bienvenidos a 1900 (el mundo en 1900, el teatro Robert-Houdin y el cinematógrafo Lumiére), Méliès y el cine y El viaje a la Luna y el legado de Méliès.

Caminos de Machado

Por otro lado, dentro del programa de Muces, la Alhóndiga acoge otra exposición, ‘Los caminos de Machado’, con fotografías de Laura Hojman realizadas durante el rodaje de ‘Los días azules’ y de frames de la propia película, actualmente en fase de posproducción.