El ser humano tiende a posar sus ojos en el suelo y en los alrededores. A menudo se olvida del espacio que viste el paisaje: el cielo. No es igual hacer una fotografía con un cielo azul. Que hacerlo con un candilazo que lo enrojece. O con unas nubes que lo ensombrecen. Cuando se observa, se descubren fenómenos meteorológicos que pasan desapercibidos para la mayoría. Al menos, así lo cree Alberto Herrero. Hace cinco años que retrata Segovia mediante vídeos y fotografías que envía a los programas de distintas cadenas de televisión nacional y autonómica. Ya ha perdido la cuenta de las fotos que ha podido realizar: está seguro de que superan el millar. Escogió 167. Y las reunió en el libro que publicó hace un mes, ‘La huella de las estaciones’: a través de ellas, realiza un viaje por la provincia.

Es administrativo. Pero no es esta su verdadera pasión. Siempre le ha gustado la fotografía. Antes era solo un hobby que explotaba cuando viajaba. Era fan del programa ‘Tu tiempo’, de Roberto Brasero. Hace cinco años, empezó a mandar fotografías y vídeos de Segovia que tuvieron “muy buena aceptación”. Esto le hizo fijarse en rincones y paisajes de la provincia a los que antes apenas prestaba atención. Pasó a retratarlos prácticamente cada día. Su afición fue evolucionando. Hasta que se convirtió en un colaborador habitual de La Sexta, Antena 3 o TVE.

Herrero se introdujo en el mundo de la televisión de forma “casual”. Los espacios del tiempo de los programas reciben a diario decenas de imágenes desde distintos puntos de la geografía nacional. “Cada vez se anima más gente a mandar fotos”, cuenta. Pero las suyas tienen algo que “gustan”. Tal es así, que fue “estrechando relaciones”. Hasta llegar al punto actual: en muchas ocasiones, son las propias cadenas las que piden su colaboración. De esta forma ha conocido a un buen número de meteorólogos y presentadores.

Hace especial hincapié en la importancia de cuidar las fotografías. Para sacar su mayor “atractivo”. Y contar a través de ellas lo que está sucediendo. “No tiene sentido que haya una nevada y hagas fotos a flores”, sostiene. Es por ello por lo que procura retratar el hecho. Para ir en consonancia con la noticia.

Reconoce que no le interesa la meteorología. Le gusta la fotografía de paisaje. Su único objetivo es mostrar lo “bonita” que es su tierra. Acercarla a “muchísimas” personas. De ahí que la lleve a los medios. Aunque es una ciudad turística, es de los que creen que son muchos los segovianos que todavía no conocen sus “alrededores”. A su juicio, hay quienes ni siquiera “se molestan” en salir de la capital. Para descubrir la provincia.

Casi sin quererlo, se ha convertido en un experto meteorólogo. Siente que ha aprendido “muchas cosas”. No solo al ver los programas del tiempo. También con lo que investiga. Y gracias a las conversaciones que mantiene con profesionales y “compañeros de afición”. En función de cómo esté el cielo, de la cantidad de nubes que haya o de la época del año que sea, sabe “qué se puede encontrar”. A pesar de que a veces se lleva sorpresas.

Se considera una persona viajera: ha recorrido numerosas ciudades y países. Precisamente esto le ha enseñado a valorar Segovia. “Quienes hemos nacido aquí estamos cansados de verla y quizá no la apreciamos”, lamenta. Pero Herrero no se cansa de retratarla. Y de plasmar la huella que dejan el paso del tiempo y las estaciones en la provincia. Para enseñarla al mundo. Y que su belleza no pase inadvertida.